BALONMANO DIVISION DE HONOR

Presente desde el pasado

El Balonmano Porriño honrará hoy al equipo que ascendió a División de Honor hace 20 años

Las heroínas de hace dos décadas que serán homenajeadas hoy
Las heroínas de hace dos décadas que serán homenajeadas hoy
Presente desde el pasado

El 20 de abril de 1997, el Balonmán Porriño lograba un hito en su historia: el primer ascenso de su equipo sénior femenino a División de Honor. El logro llegó en casa y de manera rocambolesca, con una victoria de 13 goles –exactamente los necesarios– ante el Getasur madrileño. Un gran hito para la entidad que hoy será recordado en el descanso del partido que el Godoy Maceira, de nuevo instalado en la máxima categoría, disputa hoy con el Aula Valladolid, en el que por cierto se juega la sexta plaza a falta de sólo tres jornadas para el final.
Porque la actual generación ha acostumbrado a los porriñeses a disfrutar del mejor balonmano femenino español, con seis temporadas consecutivas en la élite. Pero ellas tuvieron como predecesoras en el club –en los 70 Porriño también vivió en División de Honor pero siendo otra entidad y en los 80 compitió con los mejores el Citroën vigués–, a las heroínas de hace dos décadas. Aquel equipo estuvo cuatro campañas en División de Honor y pusieron la semilla que volvería a germinar en el verano de 2011 con el último ascenso.
En aquel abril de 1997, José Ramón Baldó dirigía a un grupo de jugadoras que afrontaron una complicada –y un tanto estrambótica– liguilla de ascenso con dos billetes directos a División de Honor y uno a la promoción, con seis equipos y dos sedes: las dos primeras jornadas se jugaron en Alicante y las tres últimas en Porriño. Del primer escenario llegaron Alicante y Vícar Goya como invictos y favoritos y con el Porriño con un solo triunfo. Pero todo se desencadenaría en la última jornada: primero, la derrota del Vícar Goya ante un Alicante que certificaba su primera plaza; y tal resultado abría la posibilidad del ascenso directo de las porriñesas, pero si ganaban de al menos 13 goles a un Getasur que aún optaba a la promoción. 
Hubo nervios de inicio pero las locales alcanzaron una renta máxima de 14 goles (9-23, m.45). Al final, una pena máxima a favor del Getasur no rompió el sueño.
"Fue como un sueño", apunta Mari Godoy, una de las componentes de aquel equipo, de las que muchas de ellas estarán hoy en el pabellón porriñés. "El público no entendía por qué nos empeñábamos en ganar de tantos goles", rememora. Hoy, compartirá recuerdos con sus ex compañeras.n