FÚTBOL SEGUNDA DIV. FEMENINA

Nati cierra el círculo

La delantera firmó el viernes con el Matamá y el domingo fue titular

Nati de Francisco disputa un balón aéreo el pasado domingo.
Nati de Francisco disputa un balón aéreo el pasado domingo.
Nati cierra el círculo

Como la vida, el fútbol da muchas vueltas. Natalia de Francisco (Ourense, 1990) ha tenido una carrera con pasos por Pontevedra, El Olivo en varias etapas, Sárdoma o Santa Teresa de Extremadura. Nati ha tenido experiencia en Primera División, en el fútbol playa a nivel internacional y ahora desempeña labores de entrenadora de categorías inferiores en el Celta. 
Una carrera que empezó en Vigo y que tras girar y girar vuelve al punto de partida para recalar en las filas del Matamá. Dos semanas entrenando con el equipo celeste y la propuesta de su entrenador, Edu González, bastaron para convencerla. El viernes firmó y el domingo, al campo como titular en el debut del cuadro vigués ante el Monte. "Llevaba dos semanas entrenando con ellas y físicamente me encuentro genial porque estuve jugando torneos con la selección española de fútbol playa. Edu me convenció. Hay un grupo excepcional: tanto las niñas como el cuerpo técnico son increíbles", explicaba ayer una Nati ilusionada con su regreso a las botas de tacos.
Un retorno que este año estaba condicionado por sus pinitos como entrenadora al frente de uno de los equipos infantiles del Celta, faceta que le apasiona y por la que ha rechazado propuestas para volver a jugar en Primera. "Tuve tres ofertas muy buenas de Primera pero me quise quedar", explica la nueva ariete del Matamá, que está fascinada por su nuevo rol de técnica. "La experiencia en el Celta está siendo muy buena. Los niños lo absorben todo, tienen mucha capacidad. La verdad que casi aprendo yo más de ellos. Estoy muy contenta", confesó.
"En Primera, las jugadoras tenían más o menos mi edad. Aquí son muy jóvenes. Intento ayudarlas en todo lo que pueda y también aprender de ellas. Son encantadoras y tienen mucha proyección". De esta forma entiende Nati el rol que va a ocupar en el Matamá, donde ejercerá de veterana con mil batallas en la espalda.
Una de ellas la vivió en su paso por El Olivo, que desapareció como club de fútbol hace unos meses tras una historia con muchos éxitos y algún sinsabor. "Me da mucha pena este final tan triste. Gran parte de mi vida deportiva quedó allí y le tengo que agradecer muchísimo", lamenta Nati, que prefiere mirar al prometedor futuro de sus compañeras y también el suyo en un equipo que apunta alto esta temporada.

Kily ficha por el Mos
La exportera del Matamá, Jacqueline Pérez 'Kily' ha recalado en el Mos, de Primera Autonómica. De esta forma, la guardameta jugará en un escalón menor este curso. n