CICLISMO

El hijo que tira del padre

La perseverancia de Borja Gómez arrastra a su padre Calis a realizar la campaña de ciclocross

Calis y Borja Gómez realizan todo el calendario gallego de ciclocross y parte del español.
Calis y Borja Gómez realizan todo el calendario gallego de ciclocross y parte del español.
El hijo que tira del padre

Borja Gómez cubre una temporada más el calendario gallego y también parte del español de ciclocross. El corredor del Ponteareas, con Síndrome de Down, es un habitual del pelotón autonómico y ahora también acumula citas más allá del Padornelo. Suma cuatro campañas en las pruebas sobre barrio y en los últimos meses también ejerce de auxiliar porque su padre Ricardo Gómez 'Calis' es otro de los participantes. "Ya desde el año pasado me dijo: papí, qué? Hay que correr... Claro, yo siempre hice ciclismo, pero nunca se me ocurrió hacerlo a un nivel serio de competición. Pero animado por él, ahí estoy", afirma el mayor de los Gómez. Eso sí, matiza que "soy normalito, compito en máster 50 y bastante tengo con cubrir la prueba sin que me doblen, que no es algo fácil". 

Como en otros muchos casos, el padre acompañaba a su hijo al deporte. Sólo que el empeño de Borja y su tenacidad obligaron a Calis a ser uno más debido a que "este año estamos en tandas separadas porque Borja va con los júnior. Yo lo asisto a él y, cuando corro, también lo hace. Está por el box por si necesito una rueda y al terminar siempre me trae la chaqueta para el frío y la botella para beber". 
Una pareja de competición casi perfecta. Año a año, con los progresos de Borja Gómez, el calendario competitivo del joven se fue extendiendo y "progresó mucho. Ahora está en los júnior y la verdad es que vuelan, pero él siempre termina. Normalmente lo doblan, pero hace el recorrido que es lo que quiere y está contento. Además, ahora va mucho más rápido que cuando comenzó e incluso se mete en el barro con todas las consecuencias. Al principio era más delicado y no le gustaba mucho, pero ahora entre sin problemas y se mancha todo". 
La pasión del corredor de 16 años supera todas las expectativas posibles y Calis Gómez explica que "el otro día nos tuvimos que levantar a las seis de la mañana para ir a Ferrol. Llovía y hacía frío. Yo le dije: Borja, está mal día, igual es mejor no ir. Me contestó: cómo que no. Vamos, vamos...". Y así, el dúo de padre e hijo del Club Ciclista Pontereas tomaron rumbo norte para acudir a una nueva cita de la Copa Galicia. "Por el tiempo adverso me puedo arrugar yo, pero él no se arruga nunca. La lluvia o el frío no son ningún problema para Borja". 
Así sucedió el pasado domingo, y el sábado y en la jornada anterior y en la otra. "Tenemos un total de 20 carreras, más la que hicimos en Burgos y en el País Vasco, un calendario extenso". Durante casi cuatro meses la particular pareja de padre e hijo realizan un amplio calendario en el que, incluso, comparten desplazamientos por España con Adrián Barros, Jorge Fernández y Miguel Rodríguez, los tres corredores de referencia de la entidad. No obstante, a Borja Gómez "es al que más conocen. Lo notamos en las carreras de Galicia y, especialmente, a las que vamos fuera. Este año, tanto a la que fuimos al País Vasco como a la de Burgos, hubo muchísimos participantes que vinieron a saludarlo y a animarlo". 
Gómez fue el pasado año el primer ciclista con Síndrome de Down convocado para un Campeonato de España de ciclocross y recibe el cariño de todo el pelotón. Su padre Calis añade que "también el respeto. Cada día lo percibo más. Algunos corredores, que al principio parecían más reacios, ahora noto que tienen un trato diferente y en la prueba de Burgos una ciclista máster 40 al terminar la prueba vino a junto Borja. Le dio la gracias por dejarla pasar en un tramo, pero le dijo: no pares cuando te pase, sigue pedaleando". 
Muestras de cariño continúas para Borja Gómez y también para su padre, que reconoce que "a mí me da la vida. No podía esperar que iba a mantenerme en forma como estoy ahora con 50 años y todo es gracias a él. Yo no haría todo los que estoy haciendo". 
El padre cada día se muestra más orgulloso de su hijo y también reconoce que el ciclismo le ayuda en el día a día porque "cada vez que hay carrera, la noche anterior se acuesta antes y todo. También prepara las cosas y tiene las cosas a punto". Y, como amante del deporte, Borja Gómez cambiará en enero la bicicleta por la piscina para preparar el Campeonato de España de natación adaptada, en el que ya participó en 2017. 
Después, en verano regresará a la bicicleta de montaña y en invierno a la cita habitual con el ciclocross acompañado por su padre Calis Gómez. Comparten carreras, viajes, incluso entrenamientos y se asisten en cada circuito.n