CELTA

Celta, Concello y Xunta pactan el plan de infraestructuras del club

Balaídos y ciudad deportiva entran en un acuerdo que permitirá garantías urbanísticas y será presentado el día 15

Carlos Mouriño y Abel Caballero conversan en el palco de Balaídos en un partido de esta temporada.
Carlos Mouriño y Abel Caballero conversan en el palco de Balaídos en un partido de esta temporada.
Celta, Concello y Xunta pactan el plan de infraestructuras del club

Mientras públicamente surgían desencuentros puntuales, las negociaciones a tres bandas entre Celta, Concello de Vigo y Xunta de Galicia se han ido desarrollando en los últimos meses y el pasado jueves se llegó a un acuerdo entre las tres partes para el desarrollo de las infraestructuras del club a corto y medio plazo, principalmente el estadio de Balaídos y la futura ciudad deportiva. Dicha solución será presentada el próximo día 15 en un acto formal en el que se escenificará una nueva sintonía entre las tres instituciones, enfrentadas hasta encarnizadamente en los últimos tiempos, especialmente el club y el Concello.
Las obras de remodelación de Balaídos, iniciadas hace casi tres años, han generado desencuentros entre el Celta y el gobierno municipal acerca de la calidad de las actuaciones y de sus plazos. Incluso, Carlos Mouriño, presidente del club, realizó hace un año una dura campaña para mostrar sus desavenencias con el Concello. En ella, solicitaba la compra de Balaídos, medida que fue rechazada de plano por el alcalde, Abel Caballero, o en su defecto terrenos para construir un nuevo estadio. Además, de forma paralela, reclamaba terrenos para la ciudad deportiva. Y en ambos casos, con espacio reservado para la explotación comercial. De no ser concedidos estos requerimientos, el máximo accionista del club amenazaba con llevarse ambas infraestructuras fuera de Vigo, llegando a estudiar de forma extensa unas parcelas en Mos.
 Con todo, en los últimos meses se ha ido desencallando la situación. Con el director general del Celta, Antonio Chaves, y el teniente de alcalde de Vigo, David Regades, como actores principales en la negociación, finalmente se ha llegado a un acuerdo en el que se ha incluido, como había exigido públicamente Mouriño, a la Xunta de Galicia. La presencia del gobierno autonómico, que delegó en la Secretaría Xeral para o Deporte para la forja del acuerdo, da garantías urbanísticas en las dos grandes actuaciones previstas, ya que será posible acogerse a la denominada ley Vigo o a la ley de acompañamiento de los presupuestos, paso clave tras los problemas habidos con el plan de urbanismo de la ciudad.
En cuanto a la fórmula para que el Celta explote el estadio de Balaídos, toda vez que éste no puede ser vendido al club, se ha trabajado en pulir la concesión municipal como el mejor camino. La concreción del canon y de las posibilidades de la explotación comercial del recinto son las claves.n