Un verano de grandes extremos
Fue un año en el que se batieron todos los récords. La máxima alcanzó los 39,1, hubo una noche ecuatorial y la temperatura del mar está muy por encima de la media
Este verano está batiendo todos los récords de temperaturas, tanto de día como de noche y también en el agua. Está siendo una estación extrema.
El pasado mes de julio ya se considera como el más cálido en Galicia de toda la serie histórica de los últimos 30 años. Según MeteoGalicia, el mes registró una anomalía de más de tres grados respecto a la media habitual. En Vigo se registró una temperatura máxima histórica: los 39,1 grados del día 3 de julio, con playas llenas y calles inusualmente desiertas que perfectamente se podrían confundir con las de Córdoba en plena canícula. El récord de temperaturas máximas estaba en los 39 grados que se alcanzaron el 13 de junio de 1981.
También en el mar está siendo uno de de los veranos más cálidos, incluso con máximas de récord como los 23 grados que se alcanzaron el mes pasado. La temperatura media del agua en los arenales de la ciudad es de unos 17 grados. Las playas son bien conocidas por la frialdad de sus aguas, algo que no gusta a muchos bañistas pero que es síntoma de buena salud para las especies marinas porque se debe al afloramiento de las aguas profundas, mucho más frías, que aportan la mayoría de los nutrientes. La temperatura media del mar en la ría de Vigo este verano se ha mantenido por encima de los 20 grados.
Por último, hubo noches “ecuatorianas”, en las que las temperaturas no bajaron de los 25 grados durante la noche.
Un verano muy seco, con los embalses bajo mínimos
El tiempo seco y cálido fue la nota dominante este verano, una situación idónea para las vacaciones pero muy preocupante para las reservas de agua, las cosechas y la prevención frente al fuego. Como no podía ser menos en un año de récord, también fue atípica la poca cantidad de lluvia registrada. Si en un verano normal en Vigo se suelen recoger 150 litros, en las precipitaciones caídas desde el 1 de junio hasta el 15 de agosto, este año solo llegó a caer un 10%. A esos 15 litros recogidos hasta el 15 de agosto, se sumaron unos 50 litros más en los últimos días cuando se presentó un anticipo del otoño, con un bajón de las temperaturas y precipitaciones.
En Galicia, las últimas lluvias no fueron suficientes para llenar los embalses, de tal forma que sigue habiendo 32 municipios de la provincias de Pontevedra y A Coruña en alerta, con medidas restrictivas obligatorias como la prohibición de llenar piscinas, limpiar las calles con agua a presión o regar jardines. Son medidas que también está aplicando Baiona por el bajo nivel de su embalse. Otros 59 municipios gallegos se mantienen en prealerta.
En Vigo, los niveles actuales del embalse están por debajo de los mínimos históricos registrados en las graves sequías de 2011 y 2017. La presa de Eira estaba ayer al 64% de su capacidad. La situación llevó al Concello a insistir en la construcción de una nueva presa aguas arriba en el río Oitavén.
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