Las temperaturas mínimas, diez grados por encima de la media

La ciudad no bajó en algunos puntos de 25,4 grados por la noche mientras que en otros municipios como As Neves los termómetros apenas descendieron hasta los 27,8

Las temperaturas mínimas, diez grados por encima de la media | Vicente Alonso

Vigo y su área vivieron entre la madrugada del lunes al martes una noche tórrida, con temperaturas mínimas que se situaron hasta diez grados por encima de los valores habituales para el mes de agosto. En el centro de la ciudad, los termómetros no bajaron de los 23,3 grados, mientras que la estación meteorológica situada en el campus universitario registró una mínima todavía mayor, de 25,4 grados. El episodio fue especialmente acusado en el interior del área metropolitana. La mínima más alta de la noche se alcanzó en As Neves, donde la temperatura apenas descendió hasta los 27,8 grados.

La meteoróloga de Meteogalicia Ana Lage constata de que se trata de temperaturas anómalas y explica que detrás de esta situación se encuentra “la entrada de una masa de aire cálido y circulación del nordeste”, una combinación que favorece las altas temperaturas. Durante la noche, “no bajan mucho” porque el aire cálido persiste y se suma “el efecto suavizante del mar”.

En la franja costera, la entrada de aire cálido y el viento del nordeste generan además un “efecto foehn”, habitual en las Rías Baixas. El aire desciende y, al hacerlo, se calienta, contribuyendo a elevar las temperaturas. El fenómeno tiene su contrapartida en el mar, ya que esos mismos vientos favorecen el afloramiento de aguas profundas y frías, por lo que la temperatura del mar en las playas es más baja que en otros puntos de Galicia.

La diferencia también se aprecia entre la costa y el interior. Según Lage, las zonas alejadas del mar no cuentan con su efecto suavizante que puede favorecer mínimas más elevadas. En cambio, cuando se pierde la influencia marítima, con cielos despejados y menor humedad, las temperaturas pueden caer con mayor rapidez durante la noche.

La diferencia con estos días resulta notable. La media de las mínimas de agosto en Vigo se sitúa en torno a los 15 grados, mientras que la de las máximas es de 26. Por ello, Lage señala que las noches tropicales y, especialmente, las mínimas superiores a 23 grados representan una anomalía clara.

Vigo se mantuvo sobre los 35 grados y el área superó los 40

El calor volvió a apretar ayer también durante el día en Vigo y su área, en una jornada que prolongó el episodio de temperaturas excepcionalmente altas antes del cambio previsto a partir de hoy. En el centro de la ciudad, los termómetros alcanzaron los 35,2 grados, mientras que en el entorno metropolitano los valores se acercaron e incluso superaron los 40 grados.

Ponteareas rozó esa barrera, mientras que la estación de Meder, en el municipio de Salvaterra de Miño, registró una máxima de 41,3 grados. Unas temperaturas especialmente elevadas en el sur de la provincia de Pontevedra, aunque el récord gallego volvió a quedar en Ourense, donde se alcanzaron los 42,5 grados.

La situación, sin embargo, comienza a cambiar desde hoy. Las previsiones de Meteogalicia apuntan a un descenso “significativo” de las temperaturas en la parte oeste de Galicia, después de varios días marcados por el calor intenso y unas mínimas nocturnas anormalmente elevadas. En el área de Vigo, el cambio se producirá de forma progresiva y será especialmente perceptible a partir de mañana, cuando se espera un descenso más acusado. El litoral de las Rías Baixas, donde se encuadran Vigo y su área, no figura entre las zonas con alerta naranja prevista para hoy. El nivel 2, naranja, se mantiene para Valdeorras. Con el descenso previsto, las temperaturas se acercarán en los próximos días a valores más propios de estas fechas.

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