El mayor desembarco de turismo de la historia de Vigo
Turismo
Unos 17.400 viajeros a bordo de tres cruceros, entre los 13.500 pasajeros y tripulantes, llenaron el centro de la ciudad en una jornada con un lleno espectacular
Vigo vivió el mayor desembarco de turismo marítimo de toda su historia gracias a la confluencia durante la jornada este miércoles de tres cruceros, dos de ellos gigantes, que necesitaron dos muelles para poder realizar la operativa prevista por la Autoridad Portuaria. Finalmente, se hizo efectiva la llegada simultánea del “Iona”, de 344 metros, con 6.117 pasajeros y 1.667 tripulantes, el “Liberty of the Seas”, de 339 metros, con 4.510 pasajeros y 1.419 tripulantes, ambos atracados en el muelle de Trasatlánticos, al tope de su capacidad, y el “Mein Schiff 6", de 290, con 2.745 turistas y 921 tripulantes, en el vecino de Comercio, frente a la Delegación de la Xunta. Los tres buques sumaban alrededor de 17.400 pasajeros, que tuvieron la oportunidad de conocer y disfrutar de la ciudad durante toda la mañana, en especial el Casco Vello y la subida al Castro. Un auténtico río humano por Príncipe y Porta do Sol a mediodía, hora en que la totalidad de viajeros había abandonado los tres buques. El anterior récord se remonta hace justo tres años, el 10 de septiembre de 2023, con una quíntuple escala, pero con buques de menor porte, que sumó 10.000 pasajeros y 5.000 tripulantes. Así que Vigo alcanzó un nuevo techo. Y es probable que en 2027 se supere, en vista de las previsiones que ya maneja la Autoridad Portuaria sobre las escalas previstas por las navieras. La mayoría de los miles de visitantes que ayer desembarcaron se quedaron en la propia ciudad y una pequeña parte optó por excursionar por el entorno, desde Baiona hasta el parque de Castrelos. Los viajeros eran sobre todo británicos, como suele ser habitual: el “Iona” es el mayor buque construido en la historia del Reino Unido.
Fue el inicio espectacular del último cuatrimestre del año, que marcará otro récord, con 50 escalas desde el 1 de septiembre hasta finales de diciembre, que traerán en torno a 130.000 pasajeros, para finalizar el ejercicio en el entorno de los 320.000.
Por meses, en este septiembre que acaba de comenzar se esperan un total de 17 escalas con unos 44.000 cruceristas a bordo, incluyendo la doble del día 1 y la triple de ayer. En octubre, siempre según los datos de la APV que ya publicó este diario, serán 19 más, con unos 47.000 pasajeros, siendo el mejor momento de 2026, algo que se suele repetir en cada ejercicio. Finalmente, en noviembre se esperan siete buques y 19.000 viajeros y otros siete en diciembre con 17.000 turistas más para completar otro ejercicio espectacular.
La Autoridad Portuaria destacó que, como en el caso de ayer, la mayoría de las arribadas están previstas con cruceros de gran tamaño, en torno a 300 metros, una baza que juega a favor del muelle de Trasatlánticos, con capacidad para más de 700 metros, lo que permite que atraquen, como en el caso de ayer, dos gigantes en la misma plataforma. Esto se debe a a la ampliación de la capacidad de la plataforma con los “duques de alba”. Estas llamativas estructuras sobre el agua también serán colocados en la terminal de Bouzas para extender la operatividad de las rampas de atraque de los portacoches, que necesitan más metros ante los nuevos buques, de más de 200 metros de eslora y mayor calado. Este sistema evita rellenos y tramitar y aprobar estudios de impacto, que alargan durante años los preparativos y las obras.
El tráfico de pasajeros, hacia arriba
El crecimiento del turismo de cruceros parece imparable y la imagen de ayer se va a repetir con toda seguridad. La evolución ha sido rápida: en 2024 fueron 211.000 los viajeros que desembarcaron en Vigo, y en 2025 eran ya 306.000, en lo que supuso el gran salto gracias a una política agresiva de marketing del Puerto. Para 2026 se podrían alcanzar los 310.000 o incluso 320.000. Como ya informó este diario, las previsiones de la Autoridad Portuaria son incluso mejores para 2027, a tenor de las expectativas confirmadas por las navieras. El Puerto estima que se podrán superar incluso los 350.000 viajeros, o incluso acercarse a los 400.000, aunque es cierto que hay temor a que un exceso de éxito pueda provocar reacciones contrarias, como ha pasado en otras ciudades.
Datos conocidos: A Coruña ya está muy por encima en este tráfico y en 2024 sumó 406.000 cruceristas y en 2025 llegó a 465.000, cifra que aspira a superar o como mínimo igualar en este ejercicio. Oporto, por su lado, también marcará este año su récord, por encima de los 225.000 alcanzados en 2025 en 148 escalas. Leixoes, su puerto comercial y de viajeros, solo dispone de una plataforma para buques de 300 metros como máximo, lo que lastra sus opciones de seguir ganando peso en la eurorregión. La competencia entre Vigo, Coruña y Oporto se mantiene, pero también hay cierta colaboración que se nota en las escalas compartidas, cada vez más, entre los tres destinos marítimos.
El gasto del crucerismo
El crucerismo supone para Vigo una pequeña mina en la suma de las tasas portuarias -unos dos millones al año- y ahora las turísticas municipales, que permitirá recaudar otro medio millón de euros. A esto hay que añadir el avituallamiento y el repostaje. Pero lo importante es el gasto directo de los pasajeros, que se coloca en una media en torno a 70 euros por persona entre diversas compras y otros apartados, con unos 28 millones de euros más que ingresa la ciudad. Lógicamente, crece a medida que la llegada de viajeros es mayor, aunque el Puerto cree que en torno a los 350.000 sería una buena cifra para evitar problemas. Ayer, mismo, la Plataforma frente a la masificación turística Vigo–O Morrazo, compuesta por una veintena de organizaciones sociales, ecologistas, vecinales y sindicales, rechazó el incremento de la actividad de cruceros por considerarla “incompatible con la protección de la salud y el medio ambiente al tratarse de un turismo de altas emisiones contaminantes”. En una nota, calificaron el crucerismo de “actividad extractivista por el uso intensivo de recursos naturales como el agua y una explotación industrial que causa enormes impactos sobre las poblaciones destinatarias, así como a los ecosistemas litorales y marinos como los frecuentes alcances a cetáceos”. Y por último, que el desembarco de miles de personas por el centro de la ciudad "supone el colapso de calles y plazas".
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