El Tren Celta, en peligro y diez servicios sin reponer por Renfe

Desaveniencias entre la operadora española y Comboios de Portugal podrían dejar a Vigo sin su única conexión transfronteriza; actualmente, el servicio está anulado por obras

El Tren Celta, un modelo S-592 que cuenta con más de 40 años de historia
El Tren Celta, un modelo S-592 que cuenta con más de 40 años de historia | Vicente Alonso

El Tren Celta pudo ya haber realizado sus últimos viajes entre Vigo y Oporto, al igual que los diez servicios suprimidos durante la pandemia que todavía no han sido repuestos. Fuentes ferroviarias alertan de la posible desaparición del vetusto tren de más de 40 años de historia una vez se retome la circulación en la línea del Miño, ahora mismo en obras y cerrada durante un año en los tramos entre Guixar y Redondela y Redondela y Guillarei. La causa: el poco interés por mantener esa ruta transfronteriza por parte de Renfe y de Comboios de Portugal. El recorrido en tren entre Vigo y Oporto se realiza a través de una colaboración entre los dos operadores, con trenes aportados por Renfe y alquilados por el ente público luso. Hace tres semanas, según apuntan fuentes ferroviarias, Comboios decidió de forma unilateral desligarse de Renfe y decidir por su cuenta cómo ofrecer ese servicio a partir del 7 de abril, día del comienzo de las obras y el cierre de la circulación. Eso tampoco parece importarle mucho a la operadora pública española, que no ha demostrado interés en retomar la colaboración.

Por tanto, la idea de Comboios, según señalan las fuentes ferroviarias, es jubilar el modelo S-592 (muy cerca del límite de su kilometraje) y aplicar la conexión tal y como se realiza actualmente en condiciones especiales: Un tren eléctrico entre Valença y Oporto y transporte por carretera entre Valença y Vigo. Incluso señalan que ya muchos de los modelos han sido abandonados a su suerte en Arbo o en Carballiño y ya vandalizados. Esos modelos son los únicos que pueden realizar el paso transfronterizo al estar homologados para realizar el tránsito por la frontera en Tui, y conseguir otros convoyes con las mismas características (se pueden homologar otros modelos pero lleva tiempo) se antoja difícil a corto-medio plazo. Ya hubo un primer intento de limitar las operaciones entre Vigo y Oporto el pasado verano. Comboios decidió no ofrecer el servicio directo desde agosto y realizar transbordo en Viana do Castelo alegando que los trenes estaban demasiado viejos y muy cerca de su límite de kilometraje. El operador luso tuvo que rectificar en diciembre y volver a ofrecer el viaje íntegro por ferrocarril entre Vigo y Oporto.

Malestar por la pérdida de servicios en pandemia

Fuentes ferroviarias también han confesado su malestar por la pérdida de diez servicios en pandemia que no se han recuperado y que Renfe ha descartado sumar en la actualidad. En concreto, señalan que seis servicios del Vigo-Pontevedra y cuatro trenes del Vigo-Tui, que se prolongaban hasta Valença, han sido suprimidos hace seis años y sin intención de volver a ser operados. En el caso de la ruta con Pontevedra, las seis frecuencias fueron sustituidas por solo una hacia Santiago, y la conexión a Tui fue absorbida por el Tren Celta, que pasó a asumir las paradas de los antiguos Regionales. En otras áreas, como A Coruña o Santiago, esas frecuencias suprimidas por el covid fueron reactivadas, lo que provocó un desequilibrio territorial con Vigo como principal municipio penalizado.

Con ello, aseguran que esas decisiones han provocado una reducción de plazas para los viajeros y un aumento de los tiempos de viaje, mermando su funcionalidad.

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