Regresan los polizones al puerto tras el refuerzo de la seguridad
La detección de tres personas en un semirrolque es el último capítulo de una serie de intentos en Bouzas, de los que desistieron por la presencia de Guardia Civil con perros
La presencia de tres polizones escondidos en el interior de un semirremolque con destino a Reino Unido ha devuelto al puerto de Vigo un fenómeno que parecía haber remitido. Los jóvenes, de origen extranjero, fueron localizados durante una inspección conjunta de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Portuaria en la terminal de carga de Bouzas, cuando intentaban evitar el control fronterizo y embarcar como polizones en un ferry.
Según explican fuentes del sector portuario, el suceso recuerda a otros intentos registrados años atrás, cuando grupos de migrantes trataban de acceder de forma clandestina al puerto, especialmente por las zonas de Guixar o Arenal, pero también Bouzas. Así, se llegaron a encontrar a varios jóvenes escondidos en maleteros. La Guardia Civil reforzó entonces la vigilancia con perros y se llegó a desplegar personal de seguridad privada para evitar intrusiones. “Durante una temporada se mantuvo un control muy estricto en los embarques, sobre todo con una línea que traía vehículos fabricados en Marruecos”, señalan estas mismas fuentes, que explican que, tras la actuación más intensa de la Guardia Civil, los intentos cesaron.
Dos de los polizones hallados eran menores, que estaban en buen estado y fueron redirigidos a centros de acogida. La Policía investiga ahora si detrás del intento hay alguna red que facilite el acceso de polizones a los transportes con destino al Reino Unido, un método habitual en distintos puertos españoles para eludir los controles fronterizos.
Fuentes portuarias apuntan que, aunque estos incidentes no forman parte del cometido directo de los diferentes empleados que trabajan en los muelles, “si se observa algo inusual se comunica de inmediato”.
La Policía explicó tras la operación que “esta práctica es habitual y reiterada en los distintos puertos españoles para evitar el control fronterizo y las inspecciones en la zona de carga”. Su modus operandi consiste en introducirse en el interior de contenedores o zonas de carga, en ocasiones durante varios días, portando consigo ropa de abrigo y víveres para “subsistir hasta que logran embarcar en mercantes o embarcaciones pesqueras para el transporte clandestino”.
Una práctica común de las mafias presente en toda España
Numerosos puertos españoles han registrado casos similares en los últimos años, en lo que es una práctica ensayada de las mafias de inmigración clandestina.
Desde la detección de una veintena de afganos hallados en un contenedor en Tarragona (2021), quince palestinos localizados en un carguero procedente de Turquía en Barcelona (2007) o los nueve hombres rescatados de otro contenedor en la misma ciudad (2014). En Algeciras (2009 y 2017) y Almería (2017) se localizaron migrantes en contenedores, bajos de semirremolques, autobuses y plataformas de camiones, mientras que en Tarifa (2014) se interceptaron personas ocultas en los compartimentos de los motores de un ferry.
Más recientemente, en Melilla (septiembre de 2025) fueron interceptados 17 migrantes, entre ellos varios menores, en el traslado de atracciones feriales hacia Málaga, Almería y Motril, incluyendo a un individuo reclamado por la Interpol por tráfico de drogas y facilitación de la inmigración clandestina.
Las autoridades constatan que estos intentos suelen concentrarse en rutas y terminales recurrentes, con especial atención a aquellas con menor vigilancia, y que los grupos organizados estudian cuidadosamente los horarios de embarque e inspecciones, adaptando sus técnicas a la infraestructura portuaria y al tipo de transporte utilizado.
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