Récord de testamentos en el área de Vigo: 7.700 el año pasado

La mayoría tienen entre 50 y 70 años, pero también acuden personas de 30 años y otras de mayor edad. Atrás queda la imagen de que solo lo hacían personas en el momento final de la vida

El notario Ernesto Regueira Núñez, en su despacho de la calle Puerto Rico.
El notario Ernesto Regueira Núñez, en su despacho de la calle Puerto Rico. | Vicente Alonso

Cada vez más personas del área viguesa deciden asumir las riendas en el reparto de su herencia, sin dejar todo en manos de lo que dispone la ley. La mayoría tienen entre 50 y 70 años, pero también acuden personas de 30 y otras de mayor edad. La idea de que solo lo hacían personas que estaban al final de su vida pasó a la historia, sigue habiendo casos así pero no son la mayoría. El año pasado se batieron récords en el volumen de testamentos realizados ante notario, un trámite rápido y que puede costar entre 40 y 60 euros.

En el distrito de Vigo, que incluye a la propia ciudad, junto con Baiona, Nigrán y Redondela, se llevaron a cabo 7.705 testamentos en 2025, un 8% más que el año anterior. Representan el 14% de todos los documentos de estas características que se hacen en la Comunidad Autónoma.

En el conjunto de Galicia hubo también un crecimiento, aunque un poco menor que en el área viguesa, con 55.547 testamentos (un 5% más), y es de los territorios con mayor tasa de testamentos de España con 204,61 por 10.000 habitantes. En este escenario, Vigo vuelve a liderar con una tasa de 217,69 testamentos por cada 10.000 habitantes.

El notario vigués Ernesto Regueira explica que la ventaja es una mayor libertad para ordenar la sucesión dentro de los límites que marca la ley. En la legislación gallega los derechos de los legitimarios (herederos) son menores que los contemplados en el Código Civil estatal: hay menos personas con derecho a la “legítima” (solo hijos y cónyuge) y se les reserva el 25% de la herencia (en el derecho común les tocarían dos tercios). Por eso, la persona que hace testamento tiene más margen para el reparto de sus bienes.

En su opinión, los testamentos se hacen ahora con mucha antelación porque la gente está más informada y también por el fácil acceso a la notaría. “Las personas llegan, preguntan y se informan de forma detallada sobre lo que pueden hacer en función de sus circunstancias. El notario siempre aconseja qué es lo mejor en función de lo que esa persona quiere hacer y le da foma jurídica. Somos muy accesibles”, subraya.

Los testamentos se depositan en un registro general de últimas voluntades, al que acuden los herederos cuando la persona fallece para saben en qué notaria tienen que recoger la copia. Luego se inicia el proceso para aceptar la herencia y llevar a cabo el acto de partición entre todos los herederos (si no hay acuerdo se puede acudir a la vía judicial).

La herencia en vida es frecuente y suele incluir condiciones

Los notarios confirman que son frecuentes las herencias en vida, otra posibilidad que contempla la Ley de Derecho Civil de Galicia. En el testamento la persona indica cómo quiere que sean las cosas cuando falte, pero en las herencias en vida es como un contrato sucesorio entre esa persona y el presunto heredero. Se requiere el consentimiento de ambas partes y ahí el notario también desempeña una labor de asesoramiento importante. Es un contrato para siempre, salvo los supuestos de revocación que prevé la ley, por eso es necesario pensar bien qué se hace con los bienes. “Hay que pensarlo bien, porque ahora a lo mejor no les hacen falta esa propiedad pero en el futuro a lo mejor sí. Pueden poseer el usufructo mientras vivan para seguir disfrutando su uso o recibir una renta por ella, o se suele establecer medidas como decidir que darán sus bienes a su hijo pero con la condición de que le cuide y le asista hasta el día de su fallecimiento”, explica. Los profesionales recomiendan fijarse sobre todo en estos aspectos legales, más que en los posibles beneficios fiscales en los que piensan muchas personas porque en realidad en Galicia la situación es “beneficiosa” en todos los casos. El impuesto de sucesiones contiene unas exenciones por las que los herederos directos no pagan prácticamente nada por bienes inferiores a un millón de euros.

Contenido patrocinado

stats