La prórroga de los Presupuestos del Estado afecta a obras en Vigo

2025 empezó con el Gobierno sin poder aprobar sus cuentas por segundo año consecutivo y deja todos los proyectos en el aire: Biblioteca, AVE a Oporto y autovía

Uno de los accidentes en la peligrosa A-55, que seguirá durante otros diez años más.
Uno de los accidentes en la peligrosa A-55, que seguirá durante otros diez años más.

Quizá haya Presupuestos del Estado (PGE) en 2025 si el PSOE logra el “sí” de una constelación de fuerzas, pero de momento se ha activado una segunda prórroga a los aprobados para 2023, en la anterior legislatura, un hecho insólito. Sin PGE, nada o poco se puede hacer en materia de compromisos en dotaciones e infraestructuras, que en Vigo se pueden resumir en tres: la nueva autovía en túnel, el AVE a Oporto y la Bilbioteca del Estado. También aparece el AVE por Cerdedo, pero esa es una planificación que lleva 20 años encima de la mesa con o sin Presupuestos y que seguirá otros tantos.

A-52 Vigo-Porriño

De la nueva autovía, de 389,4 millones de euros, todo pendiente. En 2023 y 2024 había una consignación de 1,5 millones de euros para impulsar un proyecto, partida que no se utilizó. Se trataría de una obra nueva, desde la avenida de Madrid hasta Mos, en túnel, con un período de cinco a ocho años para su diseño y ejecución, incluyendo la declaración de impacto. En 2025 tampoco habrá más avances de los anunciados hace unas semanas con el estudio informativo del trazado, muy protestado en Mos, y miles de conductores tendrán que seguir utilizando la A-55 salvo que el Ejecutivo acceda a la petición de la Xunta y retire el peaje entre Puxeiros y Porrño en la AP-9 en tanto no se construye la A-52 en túnel. Mientras la A-55 alcanza una intensidad de hasta 60.000 vehículos al día, la AP-9 desde Puxeiros es el tramo menos utilizado de toda la autopista, con menos de 6.000 coches diarios. La A-52 Vigo-Porriño tendría 10,5 kilómetros de extensión. De ellos, 4,2 kilómetros en túnel. En diciembre, el Ministerio de Transportes inició la información pública del documento técnico del trazado. No obstante el tramo de nueva factura, según la memoria del documento técnico, es de 6,2 kilómetros. Se trata, por tanto, de un tramo de autovía con un alto coste, algo más de 37 millones por kilómetro. Pero sin PGE solo habrá estudios e informes.

AVE Vigo-Oporto

En cuanto al AVE a Oporto, pronto habrá novedades con el fin de la redacción del estudio informativo que se publicará en el primer trimestre de este año. Pero sin PGE y sin impulso político, el desarrollo de la alta velocidad entre Vigo y Oporto, que incluye el tramo español, desde la estación de Urzaiz hasta Tui, de 25 kilómetros, se alargará durante al menos diez años, hasta 2035, probablemente más allá. Portugal quiere echar el resto entre Vigo y Oporto, pero va a ser imposible que lo haga desde Braga a Valença si los trabajos no van acompasados desde el lado español. Así lo estiman los expertos, que insisten en que los plazos son “los que son”. 2030 ya es una utopía y 2032 tampoco es posible salvo que haya voluntad y presupuestos. Lo primero se descarta y lo segundo, muy dudoso ante la debilidad absoluta del Ejecutivo, incapaz de aprobar leyes. En la actualidad, el viaje Vigo-Oporto lleva dos horas y 20 minutos como mínimo. Con el AVE se haría en menos de una hora. Urzaiz se convertiría en terminal pasante y no como ahora, estación término.

Biblioteca del Estado

La Biblioteca del Estado también se ve afectada, un proyecto que lleva más de una década encima de la mesa y que solo con el ministro Molina, en el Gobierno de Zapatero, estuvo cerca de iniciarse. Tendrá finalmente 8.000 metros de superficie. En septiembre, el pleno aprobó el Plan especial de infraestructuras. Se encuentra en fase muy inicial y depende de la acción del Ministerio de Cultura. Sin PGE, poco o nada.

Más trámites que para Cerdedo

La salida sur, desde Urzaiz hasta Porriño, la clave de todo el tramo español del AVE Vigo-Oporto, se encuentra en fase de redacción del estudio informativo. Una vez aprobado, el Gobierno tendrá por delante un larguísimo proceso administrativo que exige impulso político y Presupuestos. En primer lugar, información pública y presentación de alegaciones, probablemente todo 2025. Pero eso no es nada: luego llegará la declaración de impacto ambiental (DIA). Para el tramo de Cerdedo, unos 40 kilómetros, hicieron falta cuatro años, tres para el estudio hidrogeológico, que también se haría en la salida sur al tratarse de un túnel de 14,7 kilómetros, y otro más para que se pronuncie la Confederación Hidrográfica. Y todavía no tiene luz verde ambiental. Ya con la DIA aprobada, el proyecto constructivo, que entre licitación y desarrollo llevará un año y medio como mínimo. Y por fin, la obra, que exigirá varios meses del proceso previo de licitación y adjudicación y finalmente cuatro años como mínimo con las tuneladoras trabajando a destajo. Por analogía, en el túnel Das Maceiras, entre Vigo y Redondela, de algo más de ocho kilómetros, hicieron falta tres años y eso que apenas hubo problemas. Aquí es el doble de longitud. Y todavía quedaría el resto de la vía hasta la frontera. Todo ello supone una década a contar desde 2025, y eso siempre que haya PGE. Se estima que la actuación exigirá un gasto por parte del Ministerio de Transportes de 686 millones. El AVE por Cerdedo, 2.500 millones.

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