Paula Muñoz: "Mi experiencia en inteligencia emocional me ayudó a salir a flote en la cárcel"

Paula Muñoz, empresaria y experta en inteligencia emocional

Paula Muñoz, con su libro, en el set de Atlántico.
Paula Muñoz, con su libro, en el set de Atlántico.

Paula Muñoz es empresaria y experta en inteligencia emocional desde el año 2010. Es autora del libro “Adiós a las relaciones tóxicas” que presentó hace unos días en el Círculo de Empresarios.

¿Qué es una relación tóxica?

Es una relación en la que no eres feliz y que no es sana. En el 99,9% de los casos es responsabilidad de uno mismo, porque cuando tienes amor propio eres capaz de poner tus propios límites y muchas veces es lo que falla. Tendemos a decir que el otro es el tóxico, pero en realidad si nosotros desarrollamos nuestro amor propio podemos poner límites para evitar que la supuesta toxicidad del otro nos afecte.

¿Cómo se puede evitar?

Lo fundamental es desarrollar el amor propio porque a partir de ahí podemos expandir nuestro amor a los demás, decir con quien sí, con quien no. No es solo la relación de pareja, también hay relaciones tóxicas con tu trabajo, con el dinero, con sustancias, con tus amigos, con tus familiares y contigo mismo. Deberíamos empezar por trabajar el amor propio. El amor a uno mismo es la mayor aventura de amor de la vida, porque es donde te conectas, donde desarrollas tu potencial y es la forma de ser felices porque si no entramos en relaciones de dependencia, en inseguridades que nos provocan miedo.

¿Nos queremos poco?

Nos queremos poco, es como si estuviera mal visto desarrollar el amor propio. Dicen que es prepotente y egoísta, pero para nada. Si tienes amor propio vas a proyectar amor, cuando tú estás bien buscas que todos los que tienes al lado estén bien.

¿Cuáles son los principales errores?

Un mito muy arraigado es eso de “te necesito para ser feliz”. Hablamos de necesidad, de dependencia, pero nosotros hemos de encontrar la felicidad con nosotros mismos para después ser felices en una relación porque de lo contrario proyectamos nuestras carencias o nuestros miedos en el otro. Interpretamos su forma de actuar sin autocrítica, muchas veces como reflejo de quienes somos, vemos el mundo en función de la forma en qué pensamos y sentimos.

¿Por qué escribió el libro?

Siempre tuve especial sensibilidad por las mujeres. Fue a raíz de un webinar al que me invitaron a raíz del Día Internacional de la Mujer en Colombia. Me puse a investigar cómo estaban allí las cosas y me pareció bastante atroz. España es de los países más avanzados. Pensé cómo podía ayudar a las mujeres que acuden a mis seminarios o a coaching individual y cómo podía llegar a más gente. El libro es como estar un año haciendo coaching conmigo, porque cada capítulo tiene sus actividades. Las mujeres están tan dedicadas a sus roles, de madre, trabajadora, hija, esposa, que se olvidan de ser ellas. No tenemos que relegarnos, sino sacar todos nuestro potencial.

Vivió una etapa dura en la vida, con un ingreso en prisión por una condena que siempre consideró injusta y por la que aún sigue luchando para que se reconozca su inocencia. ¿En qué medida supuso un antes y un después? Supuso un antes y un después muy claro en mi vida. Tuve mucho tiempo, Estuve 913 días en régimen cerrado. Allí no hay nada que hacer, tienes mucho tiempo para reflexionar, hizo un repaso a mi vida, hacia donde la estaba enfocando y quién era yo porque en el día a día te olvidas. Hubo momentos tremendamente duros. Yo escribía mucho porque es muy terapéutico y como es un mundo fuera de toda lógica es difícil de asimilar. Si te dejas llevar te empiezas a hundir y te sumerges en aquella negrura. Gracias a Dios que llevaba años trabajando en inteligencia emocional, utilicé muchas herramientas para volver a salir a flote. Ahí fue cuando cogí impulso y llevé la mayor parte de los días muy bien. No fue fácil pero el trabajo con uno mismo te demuestra que uno puede ser feliz independientemente de las circunstancias, porque al final es una cuestión de decisión y de actitud. Lo que nosotros pensemos frente a lo que ocurre y ahí siempre vamos a ser libres.

¿Se adaptó a esa vida?

Adaptarse es mucho decir, la acepté, ya había hecho antes todo ese trabajo de aceptarlo y fui con predisposición de cumplir.

¿Es posible hacer amistades dentro?

Con algunas personas sí. Es difícil encontrar a personas afines a ti. La mayor parte de las personas que están allí han pasado situaciones terribles en la vida, vienen de entornos muy desestructurados con infancias tremendas. Luego hay algunas otras personas con las que tuve lazos de amistad más estrechos y además es imprescindible porque el sentimiento de soledad que impera allí es brutal. Aunque con otras personas no desarrolles lazos de amistad, me ayudó a desarrollar mi compasión.

¿En qué sentido?

Yo pensaba que era compasiva antes, pero en realidad era un poco soberbia porque pensaba que la otra persona no sabe hacerlo mejor, hacía una comparación. Pero la compasión es aceptar al otro con pleno amor independientemente de como se comporte, de como te trate. Eso desarrolla tu capacidad de amor incondicional.

¿Cómo podemos ser felices?

Lo fundamental es desarrollar el potencial del amor que tenemos, porque nos permite aceptar y amar a los demás. Es uno de los mejores regalos que me hizo esta dura experiencia, ver la vida desde otra perspectiva y ser valiente de amar incondicionalmente. De hecho, la palabra amor aparece 225 veces en el libro y va en mayúsculas.

Paula Muñoz: "Mi experiencia en inteligencia emocional me ayudó a salir a flote en la cárcel"

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