Las motos de agua se hacen hueco en rutas por la Ría de Vigo

Desde Ciesjet aseguran que esta actividad de recreo tiene que cumplir las normas de seguridad maritima igual que cualquier otro tipo de embarcaciones

David Correa y Francisco Rodríguez, de Cíesjet, única empresa dedicada en Vigo a las motos acuáticas.
David Correa y Francisco Rodríguez, de Cíesjet, única empresa dedicada en Vigo a las motos acuáticas. | Vicente Alonso

Con la llegada del verano, aumentan las rutas guiadas de motos acuáticas y los particulares que circulan por la Ría de Vigo. No obstante, ambas actividades son llevadas a cabo de forma muy diferente. Por un lado, en las visitas guiadas, los usuarios primero reciben un curso de formación sobre las normas náuticas antes de subirse a las motos. Una vez en el agua, el monitor acompaña en todo momento a las cuatro motos de agua, limitadas en la potencia y que no van a más de 30 nudos. Una velocidad muy diferente a la que alcanzan las motos de particulares, que pueden llegar hasta los 60 o 65 nudos.

La Capitanía Marítima de Vigo es la que más emergencias relacionadas con motos de agua ha registrado en lo que va de año en Galicia, tal y como recoge el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Desde Ciesjet, la única empresa de motos de agua en Vigo, afirman que “el principal problema es la facilidad con la que se da el ‘titulín’". "En menos de un día cualquiera puede obtener una titulación que le permite comprar una moto de agua de 300 caballos sin tener los conocimientos suficientes de circulación marítima”, asegura el responsable de la empresa, Francisco Rodríguez.

Una situación que puede verse en el propio náutico de la ciudad y que lleva a que “aficionados conduzcan por el mar, entorpeciendo nuestras rutas debido a su falta de conocimientos sobre seguridad en el mar”. La reputación de esta actividad náutica les afecta directamente a empresas como la suya: “Hemos fundado Motac, la asociación de Motos de Agua de Galicia, que agrupa a los aficionados y profesionales del sector náutico en la comunidad gallega por ese aumento de incidentes y sanciones en la Ría de Vigo que perjudica tanto a las demás embarcaciones que navegan como a nosotros", explica el representante de Ciesjet.

“Lo normal es que no haya incidentes, nosotros no tenemos, pero esas embarcaciones de particulares son las causantes de los problemas en el mar, tanto por los propios usuarios que no tienen ningún tipo de conocimiento sobre la circulación marítima como por los monitores que no ofrecen una experiencia segura”, aseguran desde Ciesjet.

El aumento de rutas durante el verano

"Durante julio y agosto tenemos tanto clientes fijos locales como veraneantes que tienen casa aquí y aprovechan todos los veranos para coger una ruta con nosotros”, explica Francisco Rodríguez. La empresa viguesa organiza distintos grupos de salida: “Aunque tenemos 10 motos, solo podemos hacer dos grupos porque, tal y como establece la legislación, va un monitor por cada cuatro motos, con un máximo de dos personas en cada una”, teniendo limitaciones en la velocidad y en los usuarios que pueden ir sobre las embarcaciones.

Desde la empresa aseguran que los particulares no hacen caso a las restricciones ni a la normativa de navegación, lo que provocó que concentraran más del 20 % de las sanciones emitidas por la Capitanía Marítima en 2025.

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