La industria del mar urge el acuerdo con Mercosur para desbloquear inversiones

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Congelado y conserva ahorrarán unos 46 millones de euros al año en aranceles para proveerse de materia prima

Stand de la feria Conxemar, con un muñeco en forma de gambón vestido con camiseta de la selección argentina.
Stand de la feria Conxemar, con un muñeco en forma de gambón vestido con camiseta de la selección argentina. | J. V. Landín

La industria de transformación de productos del mar reclama que la Unión Europea firme cuanto antes el acuerdo comercial con Mercosur para poner fin a la incertidumbre que frena inversiones y encarece el aprovisionamiento de materias primas clave. La eliminación de aranceles permitiría un ahorro teórico anual de 46,3 millones de euros en todo el país, de los que 36,6 millones corresponderían a Galicia y 35,2 millones a la provincia de Pontevedra, que representa casi el 76% del total nacional.

Bruselas confía en obtener el visto bueno de los Estados miembro para firmar el acuerdo, tras el aplazamiento de diciembre motivado por las reticencias de países como Francia y las dudas de Italia, a las que se sumó también Polonia. La Comisión Europea defiende que el texto no será reabierto y que las medidas adicionales que se discuten son de acompañamiento, centradas en salvaguardas de mercado y refuerzo de controles sanitarios y aduaneros.

Desde la industria conservera, Roberto Alonso, secretario general de Anfaco, asegura que el acuerdo con Mercosur “supone liberalizar abastecimientos de materia prima importantes para nuestras fábricas españolas, especialmente el proveniente de Argentina que ahora se obtiene mediante contingentes arancelarios autónomos, como el Gambón o el calamar”. Alonso espera también que “ayude a resolver las discrepancias en materia sanitaria de Brasil con la UE, un país que ha realizado un gran esfuerzo por adaptar todos sus sistemas de control sanitario y pesqueros a la normativa europea. Esto nos podría dar acceso a materias primas que dicho país captura, como el atún, y permitir mantener el equilibrio competitivo en productos sensibles como la conserva de atún”.

Sobre la inversión, el secretario general de Anfaco subraya que “el acuerdo también reforzará nuestras inversiones y presencia en Mercosur, donde existen plantas de transformación españolas que abastecen a Latinoamérica y nos dotan de materias primas para Europa. Con garantías y seguridad jurídica, nuestra industria puede competir de forma sostenible y ampliar el flujo comercial aplicando las mejores prácticas a ambos lados del Atlántico”.

En la misma línea, Eloy García, presidente de Conxemar, apunta que “la posposición de la firma del acuerdo UE–Mercosur prolonga un escenario de incertidumbre que perjudica directamente a la competitividad de la industria europea. La falta de un marco comercial estable mantiene elevados los costes de aprovisionamiento y dificulta la planificación industrial”. Además, considera que “mientras el acuerdo no avance, los contingentes arancelarios autónomos son necesarios para asegurar un mínimo abastecimiento, pero su carácter limitado y temporal impide que sustituyan la previsibilidad que ofrecería un acuerdo en vigor”.

Sobre exportaciones y empleo, García insiste en que “además del abastecimiento, los acuerdos comerciales son clave para la vertiente exportadora. España lidera las exportaciones pesqueras y acuícolas de la UE y la apertura de mercados exteriores resulta esencial para sostener la actividad industrial y el empleo, especialmente en territorios con alta concentración productiva como Galicia”. En este contexto, “la industria considera prioritario que la Unión Europea apueste por una política activa de acuerdos de libre comercio y por el refuerzo de alianzas con socios fiables. El acuerdo con Mercosur responde a esta lógica estratégica y su aplazamiento no contribuye ni a la competitividad del sector ni al posicionamiento internacional de la UE”. Por todo ello, el presidente de Conxemar confía en que “tras más de tres décadas en total de negociaciones, podamos llegar a un acuerdo”.

Gambón, merluza y pota, principales importaciones por valor de 421 millones

Mercosur es un bloque de unión económico formado en la actualidad por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. Venezuela se encuentra suspendida de su membresía y Bolivia está en proceso de integración. Pese a todo, el principal proveedor de materia prima procedente de estos países para la industria de transformación de productos del mar es Argentina.

Así, las empresas de la conserva y congelado importaron en 2024 gambón, merluza y pota por un valor total de 421 millones de euros, consolidando estos productos como los más relevantes para el sector.

El gambón lidera las importaciones, con 233,4 millones de euros en Galicia, de los que prácticamente la totalidad entraron por el eje Vigo-Marín, mientras que en el total nacional alcanza 317,2 millones. La merluza representa 56,4 millones, también la mayoría entró por la ciudad, y 62,7 millones en España. Por último, la pota registra 37,5 millones en Galicia, 32,8 millones en Vigo-Marín y 42 millones a nivel nacional.

Otros productos de interés, aunque con menor relevancia, son la rosada, la anchoíta, rayas o pulpo colorado en conserva, una especie diferente a la que se captura en Galicia.

Una firma pospuesta por la presión del sector agrario

El sector agrario europeo es uno de los principales lobbys que están presionando para posponer o evitar la firma del acuerdo con Mercosur. Los agricultores temen la apertura del mercado a importaciones masivas de productos agrícolas pueda presionar a la baja los precios en Europa y afectar la rentabilidad de sus explotaciones. También preocupa que las normas ambientales y de bienestar animal de Mercosur sean menos estrictas que las europeas, lo que generaría competencia desigual para sus productos. La UE trabaja con los Estados miembro para lograr que se firme el 12 de enero.

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