Iago Pozo releva a Elena Alonso al frente de la Escuela de Minas

Universidad

El hasta hace poco director del Área de Promoción de la Internacionalización de la UVigo toma las riendas del centro con el mismo equipo que su predecesora

Iago Pozo posa ayer con su predecesora, Elena Alonso.
Iago Pozo posa ayer con su predecesora, Elena Alonso. | Atlántico

Las transiciones de poder en ocasiones son de lo más suaves y la Escuela de Ingeniería de Minas y Energía vivió ayer una de ellas. Elena Alonso agotó su mandato tras seis años al frente –divididos en dos períodos de tres años, como marcaba la antigua Ley de Universidades– y fue elegido por unanimidad el profesor titular en el área de Explotación de Minas Iago Pozo Antonio, el único candidato que se había presentado al puesto de dirección. Además, para hacer todavía más fácil esta transición, el equipo directivo que lo acompañará será el mismo que estaba con Alonso.

Hasta 46 miembros del centro estaban llamados a la votación de ayer y finalmente participaron en el proceso electoral 30 votando unánimemente a favor del que ya es nuevo director de la Escuela de Minas para los próximos seis años. Este apoyo decidido de sus compañeros, confiesa a los medios de la Universidad, le da “una inyección de energía para ponerme a trabajar y que confirma que la gente de la Escuela me aprecia y valora con el programa con el que nos presentamos”.

Pozo acababa de terminar una andadura de casi cuatro años como director del Área de Promoción de la Internacionalización de la UVigo, una experiencia que, como explica en declaraciones a este periódico, fue decisiva para que diese el paso adelante de presentar su candidatura: “He ido adquiriendo ciertas competencias en materia de gestión y creo que puedo usar las relaciones que he establecido estos últimos años de manera positiva para la escuela”. Se refiere, sobre todo, a otras universidades y asociaciones nacionales e internacionales, ya que apunta que “aunque la escuela está ahora mismo en una buena posición, creo que con un trabajo más centrado en la internacionalización y en una posible revisión de los planes de estudio de las titulaciones podemos situarla como un referente nacional e internacional”.

Junto a Iago Pozo estarán Guillermo García Lomba, como secretario y coordinador de Calidad; Iria Feijóo Vázquez, como subdirectora de Planifiación y Ordenación Académica; Francisco Javier Deive Herva, como subdirector de Asuntos Económicos, Infraestructuras y Relaciones Internacionales; y Raquel Pérez Orozco, como subdirectora de Divulgación Científica y Captación."Todos ellos aportan una sólida experiencia en estas responsabilidades y son plenamente conscientes de las necesidades, fortalezas y prioridades de la escuela, lo que constituye una garantía para afrontar con éxito los retos de los próximos años", destaca el nuevo director de la Escuela de Ingeniería de Minas y Energía.

“Quiero contribuir de manera más intensa a la divulgación científica”

¿Diría que el suyo es un proyecto de continuidad?

Sin duda, Elena Alonso ha dejado la escuela en buena posición a nivel de captación de estudiantes. Me gustaría continuar con lo que ha hecho bien y contribuir de manera más intensa en actividades de divulgación científica, por ejemplo. Trabajaremos mucho con entidades locales y daremos a conocer a la gente la necesidad de profesionales como nosotros para la gestión sostenible de los recursos naturales.

¿Qué objetivos tiene como prioritarios?

El grado de Ingeniería de la Energía tiene el sello de excelencia y vamos a utilizar esa distinción para potenciarla. Esa es una de nuestras prioridades fundamentales, usar esa financiación para mejorar todavía más el grado. Por otro lado, en algún momento se abrirá el mapa de titulaciones y nosotros deberíamos estar ahí intentando instaurar grados que estén de acuerdo con las demandas de las empresas. Después, seguir trabajando en la internacionalización de las titulaciones.

¿Qué harán para mantener la buena tendencia en la matrícula de los últimos años en Ingeniería de los Recursos Mineros y Energéticos?

Creo que el hecho de que socialmente ahora se vea y se escuche que es necesario que existan profesionales que trabajen con materias primas críticas y se dediquen al desarrollo tecnológico hace que los estudiantes puedan optar por carreras profesionales vinculadas con esto. Nuestros egresados es a lo que se dedican. Por un lado, yo creo que el ámbito social está haciendo que nuestros grados se vean como una alternativa para liderar esa transición energética y el desarrollo tecnológico y por otro, este grado tiene 30 plazas y la gente que está realmente interesada en estudiar algo relacionado con esto, se apunta y crea efecto llamada. Siempre nos va a preocupar todo lo que tiene que ver con la matriculación y siempre tendremos que trabajar en acercar a la sociedad lo que hacen los ingenieros de minas y energía, ya que en algunos casos no se conocen estos grados tan multidisciplinares.

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