Homenaje al carrero histórico de la Cofradía del Cristo
Un emocionado Manuel Sanjurjo Blein recogió la distinción honorífica que considera extensiva a toda su familia
Llegó el día que muchos estaban esperando en la Cofradía. La distinción de cofrade honorífico recayó en Manuel Sanjurjo Blein, una de las personas a las que más cariño se les guarda en la Hermandad.
Una vez finalizada la penúltima novena del Cristo y ocupando el día que hasta hace unos años se destinaba a la bienvenida a las nuevas incorporaciones, recibió el título en un acto sobrio y emotivo a manos de la directiva, con la cofrade mayor, Marora Martín-Caloto, el abanderado José Troncoso y el sobrino del susodicho, Carlos Borrás, que en calidad de secretario, le entregó la distinción.
A los 80 años, Sanjurjo recogió el merecido reconocimiento, que tal y como afirmó en declaraciones a Atlántico, considera extensivo a su familia, “la cual siempre estuvo vinculada al Cristo y a la Cofradía”. De hecho, se dispensaron dos distinciones más a nombre de su padre, Manuel Sanjurjo Aranaz y a su abuelo, Manuel Sanjurjo Otero, que fueron recogidos por sus nietos Enrique, Malenchu e Iñigo. Sanjurjo ejerció de cofrade carrero durante más de 30 años y favoreció la significación del acto del Descendimiento en la víspera de la procesión. Antes que él, estuvo su padre, responsable de la construcción del carro para evitar los daños en la imagen que le ocasionaban tanto ser portada en hombros. Además, ideó la manera de convertir en rígidos los brazos articulados, evitando el desgaste excesivo que hace más de medio siglo se le daba al procesionar también en el Santo Entierro metido en una urna.
Esta distinción fue aplaudida por el grupo de costaleros, unos veinte cofrades que llegaron de la mano de Sanjurjo y que sienten el Cristo muy cerca. Carlos Fontán, aún activo, electricista en la fundición La Industriosa de Coruxo, se convirtió en el responsable de la puesta a punto del carro, que este año recuperará su iluminación por velas. Junto a Alfonso Jorge, también fue el encargado de Sanjurjo de “descolgar” la imagen. Este año volverá a salir bajo el paso, devoción que comparte con su nieto, Pablo Pérez Fontán. Y es que, tal y como aseguró el homenajeado, “el Cristo es cosa de familia”.
Carlos Borrás tampoco pudo disimular la alegría por reconocimiento a su tío. Entró a los 16 años en la organización de manos de Manuel Sanjurjo, y desde debajo del carro, en uno de los puestos más complicados, aprendió la función de los costaleros que dirige desde 2013. Aunque hace doce años que Sanjurjo le pasó el testigo, fue en 2022 cuando se escenificó, guiando ambos el paso del Cristo da Victoria.
La ceremonia de ayer formó parte de las actividades previas al fin de semana grande. Así, una de las citas tradicionales de estos momentos es la comida de confraternización, que cada año ofrece la Cofradía a los invitados del año. Así, con la asistencia del alcalde Abel Caballero, del concejal de Festas, Ángel Rivas y del obispo, Antonio Valín, ejercieron como anfitriones los directivos ya nombrados Marora Martín-Caloto y Carlos Borrás, junto al vicepresidente y abanderado, José Troncoso y el consiliario, el párroco de la Concatedral, José Vidal. Como invitados de esta edición acudieron Benjamín Estévez de Cominges, que leerá el pregón hoy, a las 12.30 horas, en el pazo Quiñones de León; el obispo emérito, Luis Quintero Fiuza, que predicó el sermón en la novena y Fernando Franco, que con su hijo y su nieto, portará el estandarte del Cristo en la procesión.
Retransmisión
Al final de la última misa de la novena, sobre las 21 horas, tendrá lugar uno de los momentos claves del fin de semana, el Descendimiento de la talla y su colocación en el crucero de la Concatedral para su posterior veneración. El acto, multitudinario desde hace años, será retransmitido, al igual que los oficios religiosos desde la web de www.atlántico.net a través de un enlace directo con el canal de Youtube de la Cofradía.
A partir de ese momento aumentarán las procesiones oficiosas, en las que numerosos fieles se adelantan a la comitiva del Cristo y hacen el recorrido horas antes de la salida del carro, portando una vela encendida por cada ofrecido, y que entregan en el atrio al finalizar el itinerario con salida y llegada a la Concatedral. El trasiego constante de fieles por el centro histórico de la ciudad incrementa la atmósfera de fiesta, a la que se sumarán los conciertos de la banda de música de Beade, a las 19 horas, en Praza da Princesa y del grupo de gaitas Charamuscas, a las 21 horas en Porta do Sol.
Mañana, primer domingo de agosto, es el Día del Cristo. Desde las siete de la mañana se celebrarán oficios religiosos cada hora hasta las 11, momento de la misa solemne cantada por la coral Casablanca. Al finalizar, a las 12.30 horas, la Lira de San Miguel de Oia ofrecerá un concierto en Praza da Princesa. A las 19.30 horas, el Cristo será sacado de la Concatedral y se iniciará la procesión. La comitiva estará acompañada por la banda de música de Coruxo y por representantes de los grupos de baile de la Asociación de Centros Culturais e Deportivos, que protagonizarán la ofrenda en Porta do Sol.
Allí le esperarán corales de Acopovi para ofrecer su concierto al Cristo. A continuación, seguirá la despedida con la intervención del obispo y la interpretación del himno por parte de los fieles, mientras la imagen regresa al templo por Praza da Constitución y por la Rúa da Victoria.
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