Hado hace de enlace entre el hospital y 12 residencias del área
En un año el equipo de geriatra y enfermera realizó más de 1.200 valoraciones de pacientes y 200 ingresos en la propia residencia
Hospitalización a Domicilio (Hado) del Cunqueiro atiende de manera estrecha a doce residencias del área viguesa, tanto de mayores como del mundo de la discapacidad, con un equipo de geriatra y enfermera.
El programa acaba de cumplir un año y va mucho más allá de la hospitalización en el domicilio del paciente, una tarea que ya hacían antes y que continúa en las cerca de 70 residencias del área viguesa. Solo en las 12 residencias mencionadas hubo 200 pacientes ingresados en régimen de hospitalización a domicilio en el último año.
A mayores del Hado propiamente dicho, esta iniciativa pretende servir de coordinación y enlace entre las residencias y el hospital. El grueso del trabajo son las valoraciones de pacientes, llevan ya 1.200 realizadas para comprobar su estado de salud, para hacer una conciliación de sus citas y sus tratamientos, entre otros objetivos. Buena parte del trabajo es hacer gestiones de todo tipo que permitan agilizar la atención a estos pacientes. El fin último es ayudarles en todo lo que esté en su mano para evitar ingresos hospitalarios.
Las residencias disponen de un número de teléfono corporativo al que dirigirse para consultas de lunes a viernes (de 8 a 14 de la mañana) y un correo electrónico, pero también visitan cada semana los centros.
Otro pilar fundamental del programa es la colaboración del equipo de atención psicosocial de la Asociación Española contra el Cáncer, que financia La Caixa y lleva 20 años trabajando con Oncología y con Hado. En este programa concreto, la psicóloga se desplaza a las residencias para atender a pacientes y familiares cuando es necesario.
Eligieron residencias de distintos tipos, públicas y privadas, grandes y pequeñas, con médico o sin él, para analizar el impacto en cada una de ellas. Ahora mismo el equipo de Hado visita regularmente las dos residencias del Meixoeiro y en la de Bembrive, en el hogar residencial O Lecer de Matamá, la residencia Santa Marta de Alcabre, Paz y Bien de Tui, Monte Tecla de A Guarda y la residencia de Apamp en Navia. Poco después se unieron la residencia privada de mayores Emera y otras tres de discapacidad, San Francisco, Castro Navas y Aspanaex.
Otro frente de trabajo es la formación. Al poco de llegar ya asesoraron a la residencia O Lecer que estaba elaborando un protocolo de agitación y en distintos centros les pidieron formación específica para mejorar el manejo del paciente (movilización, ingesta, dolor, etc) que están intentando organizar.
La idea del programa surgió a raíz del covid, cuando se vio la necesidad de medicalizar las residencias y de llevar allí los servicios hospitalarios. Tras la pandemia, el área de A Coruña decidió mantener un servicio que había funcionado bien y ahora trabaja con dos equipos. Vigo se sumó en octubre del año pasado, en fecha reciente se sumó Pontevedra y Santiago quiere dar el paso.
“El volumen de trabajo es muy grande, están muy contentos con nosotros”, asegura el geriatra Diego Salgado. Les gustaría conseguir una enfermera más y en el futuro un segundo equipo si fuera posible.
Al margen de este programa, el servicio Hospitalización a Domicilio del área viguesa registró 945 ingresos el año pasado, el 60% en mayores de 65 años.
El jefe de Hado, Nacho Benito, destacó el papel que desempeñan a la hora de evitar ingresos hospitalarios porque los pacientes no se exponen a infecciones nosocomiales, disminuye su dependencia del hospital y, a nivel cognitivo, se reducen los episodios de desorientación, cuadros depresivos, delirio o agitación porque es un entorno hostil. A nivel social, favorece la relación médico-paciente con un trato más directo, potencia la autonomía sobre cómo quieren que sea el proceso de su enfermedad y evita desplazamientos al hospital. Por último, puso en valor el hecho de que se ahorran costes, aumenta la rotación de camas y reduce la lista de espera.
“El perfil de los usuarios de las residencias cambió mucho”
En su periplo por las residencias, a los sanitarios les llama la atención el cambio en el perfil de los usuarios. Antiguamente eran personas mayores, pero ahora en los centros grandes entran también pacientes psiquiátricos, personas de distintas edades con discapacidad y casos de emergencia social, de personas que llegan de cualquier punto de Galicia por falta de cuidado de su entorno y otras problemáticas sociales. El servicio de Psiquiatría del Cunqueiro también dispone de un equipo que presta servicio en las residencias y que está en contacto con Hado para coordinarse.
Puri López Prado es la enfermera que acude con el geriatra a las residencias. Se turna con Ruth Gómez. “Hay muy buenas profesionales de Enfermería en las residencias. Estamos viendo con ellas que hay mucho por hacer. Ojalá podamos crecer y llegar a más”. Begoña López está haciendo la especialidad de Enfermería de Geriatría. "Me está gustando el trabajo, los mayores necesitan mucha ayuda .
Agilizan el tratamiento en los brotes de sarna
Durante el año que llevan funcionando, les ha surgido todo tipo de problemas, entre ellos brotes de sarna. Las residencias saben resolver estos episodios, pero la presencia de Hado permitió una coordinación mucho más rápida. En lugar de hablar con el médico de familia de cada residente, se gestionó el tratamiento para todos a la vez hablando con la farmacia hospitalaria.
En el futuro, aspiran a hacer una valoración de los pacientes de residencias que están ingresados en el hospital para estudiar si alguno puede beneficiarse del programa. Cada día puede haber una media de 50 pacientes ingresados en Urgencias o en planta que son usuarios de las residencias.
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