El Cinbio atrapa a los vigueses con la magia de la ciencia

Los investigadores mostraron en Príncipe las entrañas del ADN o productos creados a base de residuos alimentarios o forestales

El Cinbio atrapa a los vigueses con la magia de la ciencia | Jorge V. Landín

Decenas de personas se dejaron atrapar ayer por la magia de la ciencia en la calle del Príncipe, donde fue posible conocer más de cerca las entrañas del ADN y su capacidad para mutar, y comprobar de primera mano cómo los residuos agroalimentarios, marinos o forestales pueden servir para crear nuevos productos, algunos de uso diario.

El Centro de Investigación en Nanomateriales y Biomedicina de la Universidad de Vigo instaló una carpa junto al Marco, dentro del proyecto de divulgación científica “Ciencia con C de Cinbio” que todos los años muestra al público el trabajo que se hace en los laboratorios, con experimentos, juegos y utilizando un lenguaje comprensible.

Para los propios científicos también resulta gratificante salir de su zona de confort y mostrar al público general su trabajo, en muchos casos investigaciones de vanguardia. Reconocen que a veces les sorprenden y les hacen reflexionar las preguntas del público, sobre todo las de los niños, como reconoce la investigadora Loly Torres. “Los niños son los que tienen más curiosidad, a veces sed les ocurren cosas fantásticas. Esa creatividad no viene muy bien a los investigadores y a los profesores”, subraya.

Otro de los objetivos de esta inciativa, que se financia con fondos autonómicos y europeos, es captar futuras vocaciones científicas.

La carpa comenzó con las actividades desplegadas por el grupo Biomasa e Desenvolvemento Sostible (EQ-2) , que tiene sede en el campus de Ourense y foma parte del Cinbio. Trabajan con la valorización integral de diferentes tipos de residuos, sobre todo agroalimentarios, marinos y forestales, y ayer explicaron cómo extraen productos de estos residuos que pueden ser aplicables en sectores como cosmética, farmacia, biomedicina o alimentación.Hay infinidad de ejemplos, desde proporcionar espesor a los yogures hasta tiritas que ayudan a cicatrizar la piel, entre otros. El público pudo comprobar cómo se elaboran materiales en formatos diversos y sorprendentes.

La segunda parte de la jornada contó con la presencia del grupo CellCOM (Comunicación celular en cáncer y en enfermedades asociadas a la edad) que tiene su base en el campus de Vigo. En esta edición organizaron un juego interactivo para descubrir las entrañas del ADN, de qué se compone, cómo se organiza pra funcionar y cómo se producen las mutaciones. Los asistentes a la carpa de Príncipe pudieron crear su propia mutación e imaginar, como en un cuento, qué sucedería si fuese real.

La siguiente cita ciudadana con el Cinbio se producirá este mismo viernes. El centro abre sus puertas en el campus en una actividad diseñada para un máximo de 80 personas que deben realizar una inscripción previa. Durante tres horas se sumergirán en actividades científicas.

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