Carlos González: "El terremoto de Lisboa de 1755 puede volver a ocurrir, pero no sabemos cuándo"
Entrevista
Ocurrió a las 06:11 de la mañana hora española frente a la costa portuguesa a unos 80 kilómetros de Lisboa y a 19 kilómetros de profundidad
Muchos lisboetas salieron ayer de casa asustados y con una mochila al hombro nada más producirse el terremoto de magnitud 5,3 en la escala Richter. Ocurrió a las 06:11 de la mañana hora española frente a la costa portuguesa a unos 80 kilómetros de Lisboa y a 19 kilómetros de profundidad. El seísmo se notó en nueve comunidades autónomas, incluida Galicia, y en municipios del área de Vigo muchos vecinos comunicaron que habían sentido un ligero temblor dentro de casa o vieron que alguna lámpara que se movía ligeramente.
¿Galicia es zona de riesgo?
Galicia es sísmicamente activa, tiene cierta peligrosidad y es una de las zonas donde se tiene que aplicar la norma de construcción sismorresistente. Hay sismicidad sobre todo en Lugo, en la zona de Triacastela y Becerreá. En el año 1997 se registró allí un terremoto de magnitud 5,1. En Coruña hubo algunos de 3,5 y en Ourense de 3,6 en Xinzo y de 3,8 en Sarreaus.
En Pontevedra hubo un terremoto de intensidad 7 en 1920. ¿Qué significa?
Intensidad no es lo mismo que magnitud. Hay sensores que miden la amplitud de la onda que genera un terremoto y en función de la amplitud, la frecuencia y otros parámetros físicos sacamos una estimación de la energía. La intensidad está relacionada con los daños y con cómo lo vive la gente. En 1920 no había sensores, pero hubo daños como grietas en las casas.
¿Si no tenemos placas tectónicas, a qué se debe esta actividad sísmica?
El borde entre la placa Euroasiática y la Africana está desde Azores hasta el Estrecho. La fuerza de esta presión también genera unas pequeñas rupturas que se llaman fallas, es una fractura en la tierra y se va moviendo un lado respecto del otro. En Lugo tenemos alguna falla, la única que el Instituto Geológico y Minero de España tiene cartografiada como activa. También hay fallas en zonas de Portugal, por eso hay cierta actividad sísmica.
¿A partir de qué magnitud puede haber un tsunami?
Normalmente a partir de 6,5. Cuando hay terremotos de 5,5 hasta 6,5 se manda un mensaje a Protección Civil alertando de que se ha producido un terremoto pero que no esperamos que se produzca un tsunami. Hay un sistema de alertas. Si el terremoto es de 6,5 a 7 a lo mejor hay que estar pendiente localmente, cerca de la costa, acudir allí y estar pendiente de los sensores de las olas.
¿El terremoto de Lisboa de 1755 se podría repetir?
Se estima que tuvo una magnitud de 8,5 y generó un tsunami que llegó a las costas portuguesas, españolas y marroquíes, e incluso al Caribe. Si ha ocurrido un terremoto de esas características puede volver a pasar, se puede volver a acumular esa energía, mete presión en esa zona hasta que ya no aguanta más, se rompe y se libera esa energía.
¿Se sabe cuándo volverá a ocurrir?
Hay estudios que estiman que puede tener una recurrencia de 1.000 o 1.500 años, otros dicen que cada 800. Pero son modelos matemáticos, podría haber uno mañana. Ninguna agencia, ni americana, ni japonesa ni española, predice terremotos.
¿Cuáles son los países que más lo sufren?
Los del cinturón de fuego, desde Filipinas y Japón hasta la parte americana, Alaska, California, México, Chile. Es una zona muy activa, con terremotos muy grandes y frecuentes. Cada 5 o 6 años tienen uno muy grande.
¿Las normas de construcción sismorresistente están actualizadas?
En 2024 tenía que haber salido una actualización de la norma, pero al final no se hizo, no se llegó a tramitar. Esperamos que se apruebe este año. La norma actgual tiene años ya y se trabajó mucho para mejorarla. Se actualizó la parte técnica, pero no la ley.
Los expertos recomiendan organizar simulacros
La imagen de japoneses metiéndose debajo de una mesa en una oficina que se mueve con violencia está en la retina de todo el mundo, porque suele acompañar las noticias de terremotos en el país nipón. Ellos saben lo que tienen que hacer y eso ayuda a mantener la calma si es eso posible cuando la tierra se sacude con fuerza. No hay un solo armario que no se haya clavado correctamente a la pared.
El Instituto Geológico y Minero de España tiene unas normas básicas en su página web para afrontar esta situación.
Antes del seísmo, aconsejan tener preparado un botiquín de auxilios, linternas de dinamo, agua embotellada y comida no perecedera, un silbato, una radio con pilas y un extintor.
Otra recomendación es hacer simulacros para conocer las salidas de emergencia, cómo cerrar las llaves de agua, gas y luz, o aprenderse los teléfonos de emergencia, además de asegurar los objetos que puedan caer. Durante el terremoto, hay que agacharse, cubrirse y agarrarse, además de intentar mantener la calma. Dentro de casa hay que alejarse de muebles, ventanas y lámparas, y en el exterior alejarse de edificios, muros y postes eléctricos, entre otros muchos consejos. Después del terremoto se deben cerrar las llaves de luz, gas y agua, no usar ascensores, iluminar con linterna, no entrar en edificios dañados, estar alerta ante posibles réplicas, no usar el teléfono más allá de lo estrictamente necesario, entre otros.
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