Los bajos comerciales vacíos se extienden: ya hay 1.200 en la ciudad
Hay ya un 10 por ciento más en dos años, con un importante movimiento de apertura y cierre en la hostelería
El sector de la restauración y bares/cafeterías que había sido el más resistente aunque el más elevado en el número de traspasos, protagoniza ahora el mayor número de cierres con locales vacíos que en muchos casos no se vuelven a ocupar. Este sector acumula reaperturas y relevos por nuevas gerencias, en gran medida de inmigrantes procedentes de Iberoamérica. El presidente de la federación hostelera, César Sánchez Ballesteros, destaca que hay numerosos cambios de manos en la gestión, en muchos casos con nuevos dueños, personas que han llegado desde Sudamérica “y que a menudo se dan cuenta de que el negocio no les da y a los pocos meses tiran la toalla, eso lleva a que haya muchos cierres y aperturas”, explica.
En todo caso, las principales causas del elevado número de bajos desocupados se sitúan, según la Federación Gallega Inmobiliaria, Fegein, en los alquileres elevados, la presión fiscal o la perspectiva negativa de la reducción de jornada laboral que afecta a las microempresas. A ello hay que añadir la falta de relevo generacional y la escasez de empleados cualificados, todo lo cual deriva en un incremento de bajas en las actividades económicas.
En el total de Galicia hay 8.600 locales que se han “colado” en el circuito de comercialización, la cifra más alta de la serie, y paso lo mismo en la ciudad viguesa. Según los datos que maneja Fegein, lo más llamativo es que aumentan los cierres de negocios “de toda la vida”, esto es, con más de 25 años de antigüedad, entre otros motivos por jubilaciones sin relevo. Otro motivo sería el constante desplazamiento del comercio de bienes y servicios al entorno digital, lo que hace cada vez menos necesario un espacio físico para desarrollar actividades económicas.
A día de hoy, hay en Vigo 1.200 locales vacíos, lo que supone su marca más elevada y la mitad de todos los existentes en la provincia. El incremento ha sido lento pero progresivo. Hace un año había 1.170 bajos sin utilizar en Vigo y hace dos eran 1.100, siempre en máximos. Por provincias, A Coruña pasó de 2.100 en 2023 a 2.900 ahora, en tanto que el territorio de Vigo y Pontevedra subió de 1.700 hace dos años a 2.450 ahora, de ellos, como se indicó, la mitad en la propia ciudad. Lugo solo tiene 600 sin uso, mientras la provincia de Ourense acumula 2.650. Por municipios, todos suben: A Coruña pasó de 820 en 2023 a 925 ahora, Santiago de 400 a 490; Ferrol de 270 a 310; Pontevedra de 240 a 280; Lugo de 225 a 318 y Ourense de 1.400 a 1.600. El incremento de Vigo es lento, pero progresivo, y en dos años fue de un 10 por ciento más.
En cuanto al precio, Vigo y A Coruña, son las dos únicas ciudades donde se incrementa levemente el precio de alquiler, derivado de la importante subida en el último trimestre del año 2024. El metro cuadrado más barato por municipios se da en Ferrol, con cinco euros, y detrás en Lugo, a 52,0. Por encima se sitúa Ourense, donde cotiza el bajo a 6,50 euros el metro y Vigo, a siete euros. Más caro es conseguir un bajo comercial en Pontevedra, a 7,20 euros, y todavía más en Santiago, a 8,20 euros y A Coruña, donde alcanza los 8,40 el metro cuadrado.
A favor de cambio de uso de comercial a residencial
Benito Iglesias, analista inmobiliario, mantiene que la presión fiscal es el principal motivo del cese de actividad de numerosas actividades económicas y que ese local o bajo comercial quede vacío y con dificultad para su reapertura. Destaca que incluso el sector de la hostelería que hasta ahora era el más dinámico y el que mejor aguantaba está ahora protagonizando numerosos cierres. En cambio, considera que el cambio en la normativa para el cambio de uso de locales a vivienda es claramente positivo, “a pesar de que los tiempos de concesión de una licencia municipal de reforma son demoledores”. En Vigo ya van 28 este año.
Con todo Fegein es partidaria de flexibilizar aún más la modificación del Decreto de habitabilidad en bajos y entreplantas comerciales para su conversión en viviendas, ya que su rigidez aún sigue siendo un importante cuello de botella para cientos de bajos vacíos. Y es una buena alternativa para la futura ubicación de las viviendas turísticas. La mayoría de los locales que se están derivando a esta modalidad principalmente son procedentes de uso industrial (30%), comercio (27,2%) o almacenamiento (27,2%). Vigo es, con diferencia, la ciudad de toda Galicia con más licencias en trámite o concedidas de cambio de uso de local a vivienda. A día de hoy, acumula un 38% del total de licencias de cambio de uso en Galicia, con tendencia al alza, como se constata en la Gerencia de Urbanismo. “Con lo cual, el impulso del cambio de uso en la ciudad o es el más dinámico, lo cual es de agradecer en un contexto de compleja accesibilidad a la vivienda, y más en la primera ciudad de Galicia por habitantes”, añade Iglesias en su análisis.
Contenido patrocinado
También te puede interesar