Las apps de segunda mano se llenan de pisos y casas en Vigo
Particulares, inmobiliarias locales y portales digitales utilizan estas aplicaciones en el móvil para dar visibilidad a cientos de ofertas, desde habitaciones hasta edificios enteros
Las aplicaciones de compraventa de artículos de segunda mano ampliaron su escaparate en Vigo y ahora también ofrecen viviendas. Plataformas que hace unos años se utilizaban principalmente para vender libros, teléfonos móviles usados, ropa o muebles se han convertido en otro canal para anunciar pisos, casas, bloques enteros y locales comerciales en Vigo. Una simple búsqueda permite encontrar cientos de ofertas.
El fenómeno coincide con la enorme demanda que existe actualmente en la ciudad para acceder a una vivienda. Estas aplicaciones permiten dar una mayor difusión a los anuncios e incluso permiten formalizar la compra desde el propio móvil, siempre que se disponga de la cantidad necesaria, aunque en la práctica la mayoría de las publicaciones funcionan como escaparates para poner en contacto a las partes interesadas.
Entre quienes utilizan este canal figuran propietarios particulares e inmobiliarias locales, pero también plataformas especializadas como Yaencontre, que vuelcan numerosas ofertas en estas aplicaciones y multiplican así su visibilidad.
El catálogo que aparece en Vigo es ya enorme. Se puede encontrar desde el alquiler de una oficina en el edificio Simeón por 600 euros mensuales hasta una vivienda en primera línea de playa en Samil por 1.000 euros al mes. En el extremo de los precios más elevados figura una casa de 400 metros cuadrados en Arealonga, con vistas al mar, a la venta por tres millones de euros. También hay terrenos edificables por más de un millón y pisos en el Areal que rondan los 800.000 euros.
La oferta incluye igualmente un edificio entero de tres plantas en O Berbés por 750.000 euros, una nave industrial en Bembrive, con 1.500 metros cuadrados construidos y otros 4.500 de terreno, por 600.000 euros, o un local comercial junto al Palacio de la Oliva por 240.000. También aparecen negocios en traspaso o alquiler, como una peluquería con licencia junto a la clínica de Fátima por 350 euros al mes, la antigua Librería Prisma, en Praza da Independencia, por 800 euros, o un bar en el centro comercial Cameliasen venta por 35.000 euros.
A los pisos y casas se suman plazas de garaje, trasteros, alojamientos vacacionales, locales en mercados como el de Teis y galerías comerciales de As Travesas. Incluso hay anuncios en sentido contrario, personas que buscan piso y publican sus propias peticiones para intentar llegar directamente a propietarios que tengan una vivienda disponible.
Guardia Civil y Policía alertan del auge de estafas: “Es más común de lo que parece”
El auge de los anuncios de pisos y casas en aplicaciones de compraventa también abre una puerta a los ciberdelincuentes. Policía Nacional y Guardia Civil advierten del incremento de las estafas relacionadas con falsas ofertas inmobiliarias.
“Es más común de lo que parece”, advierte José Torres, miembro del equipo de investigación tecnológica de la Policía Judicial de la Guardia Civil en la provincia. El agente explica que reciben con frecuencia denuncias de estafados al intentar alquilar viviendas, tanto turísticas como destinadas a estudiantes. Recientemente realizaron en la zona de Baiona contra una organización criminal dedicada a defraudar a personas que buscaban alojamiento vacacional.
Los estudiantes constituyen otro colectivo especialmente vulnerable, ya que suelen gestionar los alquileres con rapidez para encontrar alojamiento cerca de sus centros de estudios. Los delincuentes aprovechan esa urgencia y recurren a técnicas de ingeniería social cada vez más elaboradas para ganarse su confianza.
Una de las primeras señales de alarma es el precio. Torres recomienda desconfiar de viviendas que se anuncian entre un 30% y un 40% por debajo del valor habitual de mercado. “Gangas no hay”, resume. También aconseja realizar búsquedas inversas de las fotografías, en ocasiones, las imágenes corresponden a viviendas reales anunciadas en otras ciudades y son reutilizadas para crear ofertas falsas.
La inteligencia artificial añade nuevas herramientas al fraude. Según el agente, los estafadores ya la utilizan para generar fotografías, anuncios e incluso chatbots que responden automáticamente a los interesados.
La Policía alerta, además, de un procedimiento habitual, el supuesto propietario asegura que vive en el extranjero o está de viaje y pone excusas para no enseñar el inmueble. A cambio de reservarlo, exige una fianza o un mes de alquiler por adelantado. Después desaparece. También puede solicitar DNI, pasaporte, nóminas o extractos bancarios con el pretexto de comprobar la solvencia del futuro inquilino.
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