Antón Pulido: busca incesante del ritmo en los colores de sus pinturas

El legado de Pulido va desde la Praza das Apertas a obras en distintas colecciones y a su faceta como diseñador gráfico

Antón Pulido, en la Praza das Apertas, en 2016, a punto de iniciar su segunda intervención.
Antón Pulido, en la Praza das Apertas, en 2016, a punto de iniciar su segunda intervención. | Vicente Alonso

“Tódalas artes son cuestión de ritmo: a música coas notas; a poesía coa palabra, e a pintura coas cores”. En declaraciones a Atlántico, Antón Pulido reconocía en 2016 que sobre todo se sentía músico. “Na miña época do Seminario era tenor solista, cantaba gregoriano e levaba a rondalla. Era o meu, pero tiven que decidir e pasei a adicarme á pintura, porque para todo non hai tempo”. En ese momento preparaba tres exposiciones, en Nueva York, Shanghai y Seul. Además, finalizaba su primer libro de poesía. “Son un gran lector de versos, pero lévame moito tempo escribila, atopar a palabra axeitada”.

En ese mismo año proyectaba la segunda intervención en la Praza das Apertas, en la fachada del edificio trasero, “unha nova aperta, onde vai dominar a cor verde que se completa coa vermella da praza e así luce moito máis”. La intervención inicial ocupó un solar en la confluencia de Pi y Margall y Tomás Alonso, conocida como el cruce de Peniche. Decoró la medianera, pero también diseñó una serie de bancos que se circunscriben sobre sí mismos. “É unha praza para disfrutar con ela, para contemplala, que incita á comunicación”.

Antón Pulido participó en el ciclo “Mostrarte”, a la derecha.
Antón Pulido participó en el ciclo “Mostrarte”, a la derecha. | Vicente Alonso

“Para min, unha obra de arte é boa cando ao vela sinto un cosquilleo no ombigo. Non ten que ser bonita, ten que emocionar”. Esa era la filosofía que Pulido tenía como espectador. Como artista, pasó de un primer realismo de juventud, al expresionismo con la figura humana como centro, para centrarse no fauvismo y el simbolismo, donde reina el mundo del color intenso para llegar a su última etapa, la abstracción, dominada por rojos carmesí y negros. Con motivo de su participación en ciclo “Mostrarte” en la alcaldía viguesa en 2016, afirmó para este medio: “Pasei por tódolos ismos da pintura, pero agora interesame a abstracción, onde a cor se identifique coas notas musicais para crear unha melodía. O máis difícil dentro da arte é ter unha persoalidade propia, que non faga falla asinar os cadros”.

Su cuadro “Abismo” formó parte de “Simultáneas”, en el Centro Social Afundación en 2024.
Su cuadro “Abismo” formó parte de “Simultáneas”, en el Centro Social Afundación en 2024. | Vicente Alonso

La colección de arte de la Obra Social de Abanca cuenta con varias piezas del artista. Una de las más significativas, “O abismo”, formó parte de la exposición “Simultáneas” en el Centro Social Afundación en 2024. Actualmente, se muestra en sala el cuadro perteneciente a los fondos del Concello de Vigo. Está incluida en la primera selección de la Colección Municipal de Arte Galego (CMAG) en la Casa das Artes, comisariada por Carlos Bernárdez y Pepe Ballesta.

Actualmente se puede visitar en la colectiva de Casa das Artes sobre los fondos de la Colección Municipal de Arte Galega (CMAG).
Actualmente se puede visitar en la colectiva de Casa das Artes sobre los fondos de la Colección Municipal de Arte Galega (CMAG). | Jorge Santomé

En los archivos de Atlántico, Antón Pulido también dejó su huella. Fue el diseñador de dos portadas de aniversario: la de los 25 y 30 años, así como de la conmorativa por los 10.000 números publicados. De ellas, dijo: “As tres están realizadas baixo o mesmo sentido positivo. Penso que a unha cidade se lle xulga polos xornais que ten. En Vigo hai tres, dous deles moi enraizados. Confésome consumidor de prensa, leo os tres e o Atlántico tódolos días. As portadas son pinturas moi vivas, nas que procurei resaltar o quefacer deste medio nesteos 30 anos, que xa empeza a ser unha epopeia”.

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