Aire fresco en las salas de exposición
vigo
Ester Gandía (Albacete, 1990); Misha Bies Golas (Lalín, 1977) y Alberto Ardid (Vigo, 1986) proponen en distintos espacios de la ciudad montajes artísticos que van más allá de lo que se ve
nnn Una nueva generación de creadores maneja con naturalidad nuevos lenguajes artísticos, haciéndose eco de los movimientos más contemporáneos a nivel internacional y con propuestas arriesgadas para el gran público. Tres de ellos exponen en Vigo, en tres espacios surgidos de la inciativa privada: Ester Gandía inaugura “Siempreviva. Autobiografía y colectividad”, en la sala Apo´strophe; Misha Bies Golas muestra “El mundo del pintor”, en SVT Espacio de Arte y Alberto Ardid hace lo propio con “Gravidade” en el Cubo.
Ester Gandía (Albacete,1990) curso el máster de Arte Contemporáneo, “Creación e investigación”, en la Universidad de Vigo. En 2018 Ganó el certamen Plastika, organizado por Apo´strophe y su propuesta ganadora se inaugura este fin de semana en la sala, situada en la Praza Elíptica. “Siempreviva’ reflexiona acerca de la problemática de la violencia contra la mujer en la actualidad y surge como medio catalizador de lo que implica vivirla en primera persona, articulando a lo largo de la muestra la autobiografía con la memoria social y la experiencia colectiva”, apunta Gandía, víctima hace unos años de una agresión sexual. En su propuesta emplea texto a través de la escritura manual y la digital, así como imagen metafórica de objetos cotidianos como el hilo y la aguja, pero con connotaciones de humildad, primitivismo o servilismo. “Recurro principalmente a la instalación con el fin de involucrar al espectador y cerrar la obra con su presencia corporal y participación activa”.
La obra de Ester Gandía estará en sala hasta el 22 de octubre.
Misha Bies Golas vuelve a Vigo con un montaje con menos carga simbólica y un concepto que gira entorno a la memoria de la acción, como un modo de documentación en el SVT Espacio de Arte (Gran Vía, 129), comisariado por Ángel Cerviño. “Las piezas alcanzan su significado final en el montaje, algunas se sacrifican por el conjunto, juego con el espacio y entiendo las piezas como elementos para construir abiertos siempre a cambios”.Así, el artista que ya expuso en Vigo, en la galería Ad Hoc, explica la yuxtaposición de una serie de piezas de cartón y papel, flaqueadas por macetas y precedidas por grandes planchas de caucho pintadas, expuestas en el escaparate de Sirvent. Éstas últimas proceden de otra exposición y se guardaban en el taller del artista: “Están degradadas por el tiempo, tienen esa memoria del uso; forma parte del potencial plástico del estudio”. Muchos de sus trabajos versan sobre pintura, pero sin la impronta material de estas piezas. “Responden a la necesidad de asistir diarimente al taller, disciplinarme; en principio cubro la superficie, es una rutina”. Para el artista, cada obra expuesta en SVT es un ensayo, “atiende a gestos, pinto sin pretensión”.
El mensaje trascendente y consciente regresa con Alberto Ardid y las instalaciones “Gravidade” en el Cubo (Doutor Cadaval, 17). Con un bosque de diez puntales propone un reflexión sobre cuestiones universales que acompañan al ser humano. A través de pistas e indicios, invita a dejarse llevar por las sensaciones. “Son instalaciones individuales, que visualmente tienden a la verticalidad y donde hay siempre un punto de ironía”, explicó el artista el día de la inauguración. Con materiales rescatados de la basura, elementos de reciclaje u objetos reubicados realiza las obras que envían unmensaje directo. En “Milladoiro”, la acumulación de restos de obra rotos recuerdan la memoria dejada por los peregrinos, pero los fragmentos de porcelana de sargadelos y la manta térmica entre las piezas acumuladas, junto a un ramo de crisantemos atado al poste evoca una idea inquietante en la mente. La exposición estará abierta hasta el 28 de octubre.n
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