¿De qué va a vivir?

Publicado: 01 mar 2026 - 03:01
Opinión.
Opinión. | Atlántico

Feijóo se precipitó al instar la vuelta del Emérito. Posiblemente desconocía que no se fue a Abu Dabi por los secretos del 23F sino por sus problemas fiscales con los fondos que tenía fuera de España.

Pese a regularizar con el fisco la deuda pendiente, el mismo comunicó a su hijo que no pensaba regresar de forma permanente. Y la pregunta que surge es si Feijóo, o el Partido Popular, le va a pagar la asignación del Estado que le retiro Zarzuela.

De momento, Felipe VI ya ha dejado claro que, de venir, tendría que recuperar "la residencia fiscal en España". Un "recado" para proteger la imagen de la institución que Juan Carlos ha contribuido a deteriorar pese a su mensaje de que "todos somos iguales ante la ley".

Tras escribir al dictado sus memorias, en las que justifica su labor al frente de la Corona y disculpa u olvida sus amistades peligrosas, y los más de sesenta millones que "donó" a Corina Larsen y que luego pretendió recuperar por la vía judicial, cree ahora haber ganado otra batalla.

Pero la clave de la incertidumbre de su regreso tiene que ver con el dinero. No puede mantener, ni por asomo, el lujoso tren de vida que lleva en la isla del Golfo Pérsico. Donde, incluso, un avión privado le trae y le lleva cuando viene a Galicia.

Se habla de un ingente patrimonio en fondos en paraísos fiscales que no podría regularizar en España por el riesgo de ser acusado de blanqueo de capitales. Fondos que sirven también para sostener a hijas y nietos.

Y, como problema añadido, el hecho de que quiera volver a residir en Zarzuela no tiene fácil solución. El palacete donde vivió con la Reina Sofía es también la sede de la Jefatura del Estado, donde se celebran las audiencias y las reuniones con el Gobierno. Y donde su sucesor ha dejado muy claro que no puede ni pernoctar.

Que vuelva o que no vuelva no es un problema del Gobierno, sino de la Casa Real que lleva la última década tratando de recuperar el buen nombre y con unas normas éticas de imposible cumplimiento por el Emérito.

No se trata de la voluntad de un hombre ni del deseo del jefe de la oposición. Se trata de la ejemplaridad de una institución refrendada por la Constitución.

Contenido patrocinado

stats