La tozuda realidad

Publicado: 28 jun 2026 - 01:56
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Opinión. | Atlántico

Todavía, a estas alturas del abrasador verano anticipado que estamos sufriendo, muchos seguirán jurando que el cambio climático no existe. Pero está aquí y lo estamos padeciendo. La Europa del norte, que miraba en la lejanía como el Mediterráneo se recalentaba y creía que no les alcanzaría, sufren unas temperaturas nunca vistas.

Hay que apostar por el final de los combustibles fósiles o no sobreviviremos. Las cumbres del clima y sus cortas apuestas por frenar el calentamiento global no han dado resultados.

Por eso resulta esperanzador que el Consejo Europeo de la Energía, que congrega a veintidós países de la UE, haya firmado en Luxemburgo el primer acuerdo para el almacenamiento de energía como transición hacia las las energías limpias. Este acuerdo permitirá integrar las renovables en el conjunto de la economía. No obstante, la lentitud del proceso de descarbonizacion se refleja en los objetivos alcanzados. Durante los próximos dos años sólo se conseguirá almacenar el quince por ciento de la meta fijada para 2030.

No cabe duda de que, en el objetivo del acuerdo, pesa la guerra de Trump contra Irán y las consecuencias del cierre del estrecho de Ormuz, con la escasez y la subida de precios del petróleo. Que ha sido un severo toque de atención para reducir la dependencia europea.

Porque los informes científicos dejan muy claro que las olas de calor provocadas por el cambio climático, en las que se alcanzarán temperaturas por encima de los cuarenta grados en toda Europa, serán cada vez más habituales, más duraderas y más intensas. Es decir, el infierno.

Seguramente se acuerden cuando el calor tórrido duraba diez días y asfixiaba al sur de la península. Pues ahora van a durar cuarenta, nos van a alcanzar en el norte y en el sur y van a crecer los fallecimientos y el probable colapso hospitalario por golpes de calor. No es una exageración, ya ocurrió en Francia en 2003, y ahora estamos peor.

Ante este panorama, ciudadanos y responsables políticos no pueden seguir mirando para otro lado y divagando sobre la volatilidad del clima y que ha variado mucho a lo largo de la vida terrestre. No es cierto. Ahora hay una causa científicamente probada. La contaminación es la causante del cambio climático, que está aquí y ha venido pára quedarse. Esta es la situación que estamos consintiendo y que vamos a dejar a las nuevas generaciones: un mundo invivible.

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