Reflexiones habituales

Publicado: 12 sep 2026 - 04:00
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Opinión. | Atlántico

La dimisión del jefe del Gabinete del Delegado del Gobierno en Ceuta ha añadido una nueva faceta en el ya turbio panorama que acompaña a esta crisis que el Ejecutivo del país ha decidido llamar de emigración y el resto del país incluyendo sus socios de mandato, interpreta como otra cosa. El general Miguel Ángel Ballesteros, antiguo director de Seguridad Nacional del Gabinete del Presidente del Gobierno, aparecía ayer en las pantallas de televisión para ofrecer una versión rigurosa y exacta de los hechos apelando a su condición de experto en política internacional. Ballesteros, que cesó en su cargo en 2.023 y que está hoy retirado y no sujeto a ninguna servidumbre político tras servir al que presidía Pedro Sánchez, no hurtó el bulto y, advirtiendo que lo que iba a decir no sentaría demasiado bien en determinados círculos, afirmó de manera enérgica y tajante que lo de Ceuta era una crisis de seguridad nacional y no de emigración. Se ratificó de sus primeros cálculos suponiendo y afirmando que, a pesar de los avisos y las informaciones llegadas a todas las instancias, los responsables del Gobierno no calcularon acertadamente la magnitud de la operación y no dotaron a las fronteras de los elementos disuasorios capaces de combatir el asalto criticando sin aditivos ni colorantes el modo de enfrentar la crisis. Ballesteros añadió que definiendo esta crisis como un atentado a la seguridad nacional el Estado tiene medios bastantes sin conculcar ley ni tratado alguno para devolver a su país a todos los que en estos momentos vagan por las calles de Ceuta apelando a la situación que priva los ceutíes como españoles de pleno derecho –y entusiastas de serlo por otra parte a juzgar por su permanente comportamiento- de desarrollar normalmente su vida cotidiana que se ve modificada y amenazada. Una joven tertuliana de raíz saharaui puso otra parte el dedo en la más dolorosa de las yagas. Si Marruecos es un país normalizado y democrático, ¿cómo es posible que 80.000 de sus ciudadanos se jueguen la vida por abandonarlo? Ella recordó que 140 de ellos han perdido la vida intentándolo en esta oleada.

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