Luis Carlos de la Peña
Democracia togada
En la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938, grupos de jóvenes simpatizantes de la ideología nazi enarbolando sus signos más representativos, recorrieron las calles de la ciudad de Berlín derribando a ladrillazos, estacazos y pedradas los escaparates de los negocios presumiblemente pertenecientes a ciudadanos judíos, agrediendo a sus propietarios y sembrando el caos en las calles que recorrieron acompañando la acción con cánticos, gestos, amenazas y agresiones. Aquella noche de pesadilla acabó conociéndose como “Kristallnacht”, palabra alemana que se ha traducido como “la noche de los cristales rotos” Aquella vergonzosa incursión de simpatizantes paramilitares del Partido Nazi (SS, SA y Juventudes Hitlerianas) se prolongó durante días llevando a cabo acciones similares en distintas ciudades del país y, aunque en aquellos momentos se hizo pasar por unas manifestación espontánea juvenil, la realidad es que estaba estratégicamente pensada y coordinada por Hitler y su equipo de Gobierno que desde 1934 se había hecho con el poder aprovechando una crisis feroz.
Hace unos días, y coincidiendo con el partido final de la Copa del Mundo entre Argentina y España, una turbamulta de independentistas radicales irrumpió en un bar del país vasco y, utilizando la violencia, insultó y agredió a los que estaban viendo el partido, destrozaron el local y se marcharon. Una parte de los clientes pertenecía a las Fuerzas Armadas y, si bien se supuso que la acción brotaba con carácter espontáneo, lo que sí se puede determinar es que, como siempre, las autoridades miraron a las nubes y las encontraron todas en su sitio. La similitud entre los hechos registrados en “la noche de los cristales rotos” y el episodio del bar y la tropa de abertzale es manifiesta. Al día siguiente, otros vándalos destrozaron el mural en honor de Ferrán Torres, el jugador del F.C Barcelona que marcó el gol de la victoria en la final del campeonato. El mural estaba situado en la calle Escorial del barrio de Gracia y hay cola de ciudades del país dispuestas a restaurarlo y custodiarlo como se merce.
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