Prevost el valiente

Publicado: 09 jun 2026 - 03:01
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Robert Francis Prevost, nacido en Chicago en 1955, era un hijo de la inmigración. De orígenes paternos franceses e italianos, antillanos por el materno, con apellido español Martínez, la religión católica era la practicada en una familia donde Robert era el más joven de tres hermanos. Los gélidos suburbios del South Side, mezclaban, en los 60, plantas industriales con viviendas, creciente presencia negra y marchas de Martin Luther King por los derechos civiles. Todo ello envuelto por el sonido del soul de la vecina discográfica Chess Records. Prevost vivió sin sobresaltos aquella época de cambios, de protestas políticas y crisis de identidad colectiva tras la salida de Vietnam. Licenciado en Matemáticas, los 70 no fueron en su caso un viaje hacia las flores, el amor y la paz, sino un exigente camino por la filosofía, la religión y la labor misional en el Perú. El desarraigo, el choque cultural con la población de la costa peruana de Chiclayo, una reducción indígena del tiempo colonial, llevaron a Prevost a enfocarse en una nueva familia y una misión: la orden religiosa de los agustinos y su compromiso con los más necesitados.

El perfil modesto, humilde, cercano y resolutivo de este norteamericano inmerso entre los desastres naturales provocados por el fenómeno del Niño y la volcánica situación política del país, dividido entre la corrupción de sus gobernantes y la mesiánica y brutal acción de Sendero Luminoso, podría haberlo llevado a aparecer tirado en una cuneta un amanecer cualquiera o a convertirlo en un intrascendente asesor espiritual de la pequeña burguesía local. Prevost no fue un acomodaticio extranjero de paso. Nombrado prior de los agustinos en 2001, ejerció el cargo durante doce años: tiempo más que suficiente para mostrar su capacidad organizativa y de gestión y para conocer los entresijos vaticanos, también el escándalo de abusos sexuales en la diócesis de Boston. Obispo de Chiclayo entre 2015 y 2023, ascendido a cardenal ese mismo año, Prevost formaba parte ya del grupo de colaboradores del papa Bergoglio. Son el clero y la iglesia de los pobres y los perseguidos, de los migrantes y de las víctimas de la deshumanización del diferente, del egoísmo, el poder, el dinero y ahora también, de la verdad amenazada por la tecnología.

Convertido ya en papa León XIV, el primer pontífice de la doctrina social de la iglesia sería León XIII, se ha tomado un tiempo antes de hablar con la autoridad de un líder espiritual global. Con la seguridad que le da su experiencia misionera y la tranquilidad para hacerse oír en un mundo lleno de ruido, Prevost da los primeros pasos para convertirse en una valiente referencia moral. Perderíamos contexto si limitáramos su mensaje a una lectura en clave local.

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