Operación rescate

Publicado: 11 nov 2025 - 01:20

La incómoda situación vivida por un Gobierno pendiente de una mayoría cada vez más inestable y de una situación personal de quien lo preside cercado por situaciones que promueven dudas sobre la honorabilidad de aquellos que le rodean e incluso de él mismo, obliga a todos aquellos que sostienen su permanencia a un esfuerzo extraordinario para el que no existen ni medias tintas ni por supuesto, negativas. El grupo fuerte que trata de preservar de dificultades a su activo principal ha vuelto a poner la pelota en juego y ha enarbolado todos los recursos que por el momento controla y que no son pocos, para tratar de liberar lastre mientras el activo en cuestión toma el olivo y se ausenta del país camino de Latinoamérica para asistir a determinadas cumbres de influencia mundial dudosa pero que le sirven de subterfugio para esfumarse y diluir la presión generada en el territorio en el que habita. Es una maniobra muy habitual y estratégicamente comprensible aunque genera mayores dudas desde el punto de vista social e incluso ético. Cuando la baraja pinta bastos, el activo pone tierra de por medio y se da un baño de cariño en el exterior mientras Albares debe preguntarse cada dos por tres qué diantre hace él en mitad de ese gatuperio.

El cerco de hierro que rodea al presidente ha movilizado en estos últimos días a la prensa amiga para tratar de ofrecer un aspecto del sujeto que no por manido resulta menos rentable. El periódico de cámara ha ofrecido una muy comentada y extensa entrevista situándolo en un ámbito de máximo confort, para permitir al jefe del Ejecutivo la defensa de sí mismo y de su entorno más íntimo –su fiscal, su mujer y su hermano están en estos momentos metidos en un lío judicial mientras un colaborador de máximo fiabilidad está en la cárcel, un ex ministro y su secretario para todo apuntan a ingresar próximamente y sobre otro de sus ministros en ejercicio crecen las dudas en torno a la honorabilidad de sus decisiones. Lo más alarmante es que esos medios amigos no tienen medida para ofrecer una imagen de presidente honrado acosado por una justicia injusta que lo acusa falsamente y lo quiere muerto. El presidente declara inocente a su fiscal antes de ser juzgado. Y se proclama perseguido por unos magistrados manipulados. Inquietante en extremo.

Contenido patrocinado

stats