Novacaixa o Nova Caixa, que no es lo mismo

Publicado: 02 dic 2010 - 01:00 Actualizado: 10 feb 2014 - 12:48

No, desde luego que no es lo mismo, sino muy distinto. Ayer se presentó oficialmente el distintivo de la fusión de Caixanova y Caixa Galicia y la sorpresa fue que no hubo sorpresa: el nombre más obvio resultó el que finalmente llevará en adelante la entidad gallega. Claro que tiene sus lecturas: no es lo mismo Novacaixa Galicia que Nova Caixagalicia. Lo primero suena como una continuidad de Caixanova mediante su ampliación, lo segundo de Caixa Galicia.

Quizá por eso optaron por presentar la marca como Novacaixagalicia, todo junto y sin respirar, por supuesto inviable para su utilización diaria, no digamos para colocar en un titular de prensa o para reconocer el Centro Cultural, cuyo teatro supongo recuperará al fin su histórica nomenclatura, que los vigueses no han olvidado: García Barbón.

Así que podríamos concluir que en definitiva, los mandatarios han dejado la decisión real en manos de los ciudadanos. Supongo que en Vigo se tenderá a Novacaixa y en A Coruña a Caixagalicia, y en general y fuera de ambas ciudades, a denominarla la nueva caja o la caja gallega, que es como la gente ya la conoce.

Despejada, a medias, la incógnita del nombre ya sólo queda todo lo demás. Es decir, todo, lo que no se resolverá hasta que al menos hayan pasado dos o tres años, cuando se hayan asentado los cimientos y no haya provisionalidad al frente de la institución. Entonces también se podrá juzgar si, como ahora parece, Novacaixa será más viguesa que coruñesa o si los ahora socios del norte serán capaces de ir desequilibrándola hacia sus intereses.

Ahora mismo no hay dudas: aunque la convergencia bancaria fue registrada en el Mercantil de Coruña (donde están la sede social y fiscal), los órganos de decisión, su consejo de administración, la dirección, la presidencia y los servicios centrales están radicados en Vigo, donde se tomarán las decisiones de diario y también los grandes acuerdos.

La Muy Leal ha salido ganando con este proceso que, paradójicamente, se inició en A Coruña a iniciativa de su potente lobby, aunque el resultado ha sido precisamente el contrario al que esperaba: la puesta en marcha de una máquina financiera que se convierte en uno de los tres soportes del Vigo del siglo XXI y la capitalidad financiera indiscutible de la Comunidad Autónoma, lo que tendrá consecuencias.

Los otros dos pilares son, o deberían ser, la fabricación de coches eléctricos (poder industrial ) y el campus de excelencia marítima (poder tecnológico e investigación).

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