Ramón Pastrana
Cortina
Al Capone cayó principalmente por errores propios y por no declarar sus ingresos ilegales, lo que hacía evidente que tenía enormes ingresos sin justificar. En 1931, fue condenado por evasión fiscal y sentenciado a 11 años de prisión.
Aunque las comparaciones son odiosas, fue lo primero que se me vino a la mente al conocer a traves de las informaciones publicadas por el periodico, La Region, del devenir judicial del regidor municipal de mi ciudad, Ourense. Y de la lectura del auto del magistrado, en referencia al informe juridico-economico del entonces asesor juridico del Concello, me quedo con las siguientes frases del magistrado en la redaccion del auto , “carente del mas minimo rigor”, ”hecho al gusto del Sr.Alcalde”, “limitandose a plasmar lo que de palabra le dijo el señor alcalde”, en fin.
Independientemente del devenir judicial del personaje en cuestion, si percibo de hace un tiempo en la sociedad ourensana un creciente hartazgo con la esperpentica y caotica situacion que sufrimos en todos los parametros en nuestra ciudad. Todo se improvisa ,tarde y mal. No existe planificacion, ni gestion de practicamente nada. La deficiencia de la practica totalidad de los servicios municipales es de sobra conocido por todos y todas y totalmente constatable en nuestro dia a dia. En definitiva, todo el Concello de Ourense esta cogido por pinzas en un alarde de ineficiencia e ineficacia sin precedentes ,el cual ya no se tapa con fiestas improvisadas o con orquestas de relumbron que pagamos todos con nuestros impuestos.
Intuyo que los tiempos de “rosas y vinos” tocan a su fin para el alcalde y su sequito de estomagos agradecidos, lo iremos viendo. Lo que si tengo cristalino es que nuestro sistema judicial es la ultima linea de defensa de la ciudadania, confiemos en ella.
Por esto mismo, y desde esta columna de opinion, quiero trasladar a todos los ourensanos y ourensanas que nuestra ciudad merece más. Merece estabilidad, respeto institucional y un proyecto de futuro. Durante demasiado tiempo, Ourense ha sido noticia por el conflicto, la descalificación, la estridencia, la improvisación y la falta de rumbo. Ya está bien de que nuestra ciudad sea conocida por el caos, por el espectáculo y por la falta de respeto a las instituciones. Ya está bien de un gobierno municipal que convierte el Concello en un circo mientras los problemas reales siguen sin resolverse. Ourense no es un show. Ourense es una ciudad con gente trabajadora y responsable que merece seriedad y atención a sus problemas e inquietudes .Ante al caos, primero poner orden y devolver la dignidad al Concello para poder así trabajar con seriedad y rigor.
No hay excusas, y solo hay dos opciones: Seguir como estamos, o cambiar de una vez el rumbo de esta ciudad. En pocos meses los ourensanos y ourensanas decidirán el camino a seguir. Porque Ourense merece un alcalde, no un espectáculo. Porque gobernar no es hacer ruido, es dar soluciones. Porque el cambio no es una opción, es una necesidad urgente. Y porque en Ourense se debe acabar con el circo para comenzar con un gobierno municipal que abra un futuro solido e ilusionante a todos los ourensanos y ourensanas. Es lo que pienso, creo, y defiendo.
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