La izquierda a la izquierda

Publicado: 22 feb 2026 - 05:45
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Opinión. | Atlántico

La izquierda a la izquierda está tratando de improvisar un espacio político que difícilmente existe y que tropieza además con un amplio abanico de inconvenientes que tornan el proyecto prácticamente inviable. Existen dos factores que dificultan considerablemente el deseo y que tienen como referencia el motivo por el que se crea el espacio y el ámbito que se elige para crearlo. El motivo parece obvio aunque la realidad susurre que no es aconsejable. Surge de la supuesta necesidad de frenar el incontenible avance del fascismo más montuno, lo que convierte la opción en una aspiración que tiene más de heroicidad que de otra cosa. La acción no brota por tanto por sí misma sino por la necesidad de hacerse fuerte ante la pérdida. Y ese principio no augura nada bueno y propone la sospecha de que va a nacer forzado y sin autoridad moral como para consolidarse. El segundo motivo está definido por el propio especio que se propone ocupar y las posibilidades de aunar voluntades para lograrlo. Pero esa intención tropieza seriamente con los intereses particulares que modela las necesidades de cada uno. A esta primera cita que sirve de presentación a una alianza montada en el aire no han acudido ciertas figuras –tocadas de los alerones en los dos casos, todo hay que decirlo- porque no han estado ni Rufián que está actuando por libre y ha comenzado a preocupar seriamente a sus señoritos de Barcelona, ni Yolanda Díaz que tiene el debate metido en casa. A Rufián ya le han llegado un par de recados para que se olvide de autoproclamarse, y tampoco la dirigente gallega lo tiene fácil. Hay pocas posibilidades de conmover colectivos muy estáticos a los que, en general, ponen de los nervios las recetas personales.

La opinión pública en general y la mayor parte de los administrados están para pocas bromas especulativas y teóricas, y hay en general una escasa receptividad a los mensajes vaporosos. El parlamento de Rufián en la sala Galileo Galilei –cuantos conciertos de Los Secretos ha visto su escenario- fue un auténtico rosario de vaguedades impostadas y falsamente campechanas sin sustancia, sin orden y sin nada de nada. Y el mensaje de esta hipotética unión de la izquierda al este del PSOE tampoco dice nada concreto. En eso estamos.

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