José Teo Andrés
Groenlandia, Venezuela y Vigo
Está inquieta la comunidad venezolana en Vigo y es lógico por lo acontecido en estos últimos siete días y por cómo se han desarrollado los acontecimientos, pasando de la esperanza a la desilusión. Ayer, los 8.000 vigueses con pasaporte de Caracas apuntaron al menos el anuncio de Marcos Rubio de que hay un calendario en tres pasos, petróleo-amnistía-transición, que mejora el desdén escandaloso de Trump con la oposición, ganadora de las elecciones usurpadas por Maduro. Que Delcy esté al frente del país estremece a la comunidad venezolana en el exterior, nueve millones de personas en todo el mundo. La mayoría escapó de su país al encontrarlo destrozado, sin esperanza ni libertad. Pero la posibilidad de regresar a su tierra, quizá la mitad, se ha alejado tras el amago de régimen colonial impuesto por Trump, con Delcy al frente. Aunque la comunidad venezolana todavía confía en que la realidad se imponga.
Mucho peor es para todos lo que pueda pasar en Groenlandia, por muy lejana y distante que parezca la isla descubierta por Erik el Rojo, a la que bautizó como Tierra Verde al parecer como un gancho para que sus compañeros de Islandia se animaran a emigrar. Si la relación de Vigo con Venezuela era, es y será estrecha, también hay algunos nexos con la isla del hielo. Una de sus gobernantes, hace de eso ya 40 años siendo alcalde Manuel Soto, pasó por Vigo con enorme boato, feliz de conocer un país donde había palmeras, que al parecer era su gran ilusión. Llegó, desfiló, firmó en algún libro, se habló de acuerdos en materia de pesca -que solo podrían firmar los estados- y nunca más. Allí comenzó y terminó la relación de Vigo con Groenlandia, ahora en el centro del mundo. La amenaza de Trump de tomar la isla por la fuerza rompería la OTAN y acabaría con las relaciones actuales con Estados Unidos, además de dejar vía libre a Rusia y China a sus respectivas anexiones. Europa no lo puede permitir y desde ya no hay otra que invertir millones en defensa, a costa del estado de bienestar. Hay que explicarlo. Y tiene que ser de inmediato.
Mientras, Doc PS posturea ahora ante Ucrania (eran horas…) y critica la intervención en Venezuela, sin sonrojarse por su entrega del Sahara a Marruecos, con el voto en contra del Congreso. Trump y Doc PS son así
Contenido patrocinado
También te puede interesar