El gran negocio para Albo, no tanto para Vigo

Publicado: 02 may 2026 - 01:00
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Opinión. | Atlántico

Celebraron esta semana Autoridad Portuaria, Consorcio Zona Franca y Xunta que la compañía Albo haya decidido echar raíces en la Plisan -el Puerto Seco, en Salvaterra- al adquirir los terrenos que la compañía venía ocupando con un derecho de superficie que se le otorgó en 2020 con opción de compra por un plazo de 30 años. ¿Es bueno? Sí, pero hay que matizarlo. Porque Albo no llegó del cielo a la Plisan, sino que lo hizo tras abandonar Vigo y con ello su fábrica conservera de Beiramar una vez que se hizo efectiva su recalificación urbanística como suelo residencial, aunque con algunas cauciones en la conservación de elementos como la fachada. Sostengo que ha sido un negocio estupendo para los nuevos propietarios de Albo -una firma china- y malísimo para Vigo, que ha perdido una de sus empresas históricas, que llevaba asentada durante un siglo. Se podría decir que ha sido la propia ciudad la que ha pagado a una empresa propiedad de una familia viguesa y ahora de un holding de Extremo Oriente para que se vaya lejos, llevándose la producción, el empleo y la marca.

Como ya no tiene remedio, inútil lamentarse. A cambio de perder una industria relevante y cientos de puestos de trabajo en Albo y el resto de sociedades que seguirán su camino, se desarrollará un barrio residencial en la segunda línea del mar, lo que es positivo por cuanto abre nuevas posibilidades urbanísticas, incluyendo el famoso túnel que algún día se construirá. También es cierto que se podría haber conseguido lo segundo sin perder lo primero y que un proyecto estuvo encima de la mesa durante años, la Ciudad del Frío, para trasladar a un parque empresarial específico a desarrollar por Zona Franca a conserveras y congeladores. Pero eso ya es ucronía, recuerdos de un futuro que ya nunca será.

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