Fiesta del trabajo y mensaje de Patxi López que nunca trabajó

Publicado: 02 may 2026 - 01:15
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Entre los documentos históricos que vale la pena recordar en fechas significativas como el 1º de mayo, cabe, por mera curiosidad, exhumar algunos con mensajes de determinados personajes del presente, como el que dirigió a los trabajadores vascos en su etapa como lendakari de Euskadi Patxi López (por cierto, con la ayuda del PP). Es curioso que quien aquellas cosas decía y dice no hubiera ni haya tenido otra ocupación propiamente laboral en su vida que los sucesivos cargos que le ha ido proporcionando el PSOE desde su juventud. Y ahora es nada menos que (tras haber presidido brevemente el Congreso) portavoz del partido que se dice vanguardia de la clase trabajadora y no una mera oficina de empleo.

Decía Patxi en otro tiempo (año 2009) cosas como éstas: “Mañana celebraremos el Primero de Mayo en unas circunstancias difíciles para los miles de trabajadores vascos que han perdido sus empleos o ven con incertidumbre su futuro más inmediato. En esta ocasión tan especial, quiero expresar mi solidaridad con ellos y reiterar que la lucha contra el desempleo y la creación de puestos de trabajo van a ser absolutamente prioritarias para el Gobierno que muy pronto voy a encabezar”.

Nótese que se dirigía a los trabajadores vascos y no a los del conjunto, curiosa acotación de un partido de masas. Nótese qué entre otras cosas decía: ‘El empleo, en el corazón de la política. No se trata de una frase bonita o de un mero eslogan publicitario. En las palabras que la componen se resume nuestro más firme convencimiento de que el empleo es fuente de ciudadanía”. Desde cuando se dijeron estas palabras sólo han pasado 17 años, pero tienen plena vigencia, teniendo en cuenta el carácter simbólico y ejemplar de quien las pronunciara y que nunca ha tenido una ocupación como aquellos a quienes se dirigía.

El caso de Patxi López y de otros, no sólo en el PSOE, sino también en el PP invita a reflexionar sobre si un partido político puede funcionar como una mera oficina de empleo para colocar laboralmente a sus dirigentes es un tema bastante frecuente y que presenta casos escandalosos conocidos. La Ley Orgánica 6/2002, de 27 de junio, de Partidos Políticos establece un marco legal para la creación, organización y funcionamiento de los partidos políticos en España. Esta ley establece los requisitos necesarios para la creación de un partido político, así como las obligaciones y derechos de sus miembros. Lamentablemente en España cada vez hay más carreras que no tienen otro recorrido que el propio empleo directo en la propia organización o la sinecura de una colocación, siempre elevada, por tener un determinado carné que tiene en sus manos el Gobierno. Por algo decía Duverger que en democracia el poder es el premio que se obtiene en unas elecciones y que ese premio se reparte entre amigos y afines.

Pero hasta en eso tiene que haber proporciones. Y cuando se ocupan todos los espacios e instituciones del Estado el asunto se parece peligrosamente a otro modelo de sociedad, donde es necesario el pluralismo como contrapeso. El PSOE dispone de una bolsa de empleo abierta a la captación de personas que puedan trabajar como empleados en sus diversas sedes en la tareas administrativas y conexas propias, como en los otros partidos. Pero muy diferente es, sin duda, que la afiliación sea el camino para obtener un empleo como ocurre con alguno de sus dirigentes en la política o las instituciones.

Una de las peculiaridades de los altos cargos derivados de pertenecer al PSOE es que, aparte de las cuotas ordinarias de militantes, a estos privilegiados de les impone una aportación especial, conforte a sus rentas, para ayudar a la financiación del partido. Esas aportaciones o peaje no voluntario de los altos cargos quedaron probadas cuando el secretario general del PSOE-M y ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, se refirió a la acusación sin fundamento de financiación ilegal su partido que investiga la Guardia Civil señalando que “el impuesto” del que Koldo García habló a un alto cargo de un ministerio (en la vista que actualmente se celebra en el Supremo) podría ser la “cuota voluntaria» que los cargos públicos aportan al partido”, lo que sería perfectamente legal. En lo de que sea voluntaria no todos están de acuerdo.

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