Fernando Jáuregui
Y ahora... ¡¡Andalucía!! (no hablo de procesiones)
Las mujeres católicas están empezando a reivindicar su presencia en la Iglesia. Hace días leí un reportaje en El País, firmado por Jesús Rodríguez, en que contaba que el 80% de la Iglesia activa son mujeres.
Y eso me lleva a pensar que, sin mujeres, la Iglesia tendría que "cerrar". Sin embargo, con una arrogancia insoportable, los hombres que "mandan" en la Iglesia o ignoran o intentan acallar las voces de las mujeres.
Conozco a una teologa jesuita, María Luisa Berzosa, fue amiga del Papa Francisco, y me ha contado que el Papa la animaba a "hacer lio", o lo que es lo mismo a defender y ensanchar el espacio de las mujeres en la Iglesia.
Sin duda, el Papa Francisco dio pasos importantes abriendo camino a las mujeres en la jerarquía de la Iglesia, pero esos pasos han quedado en suspenso con su muerte a la espera de que los reinicie, el nuevo Papa León XIV.
No soy una experta en el Vaticano, solo una observadora lejana y lo que percibo es que si el Papa Francisco que era más "echado para adelante" no pudo coger velocidad de crucero en su apuesta por las mujeres, Leon XIV que parece un hombre más sosegado, medirá mucho los pasos que se puedan dar en esa dirección.
Pero la pregunta, que no parecen querer hacerse los hombres que mandan en las estructuras de la Iglesia, es hasta cuando están dispuestas a aguantar las mujeres y, sobre todo, cuantas mujeres no terminan alejándose de una institución que las considera de "segunda". Es decir hasta dónde los hombres de Iglesia van a poder continuar "estirando" la paciencia de las mujeres de la Iglesia.
Y no se trata solo de algo tan evidente como el acceso de las mujeres al sacerdocio sino a todas las estructuras de Poder dentro de la Iglesia. Solo son hombres los que toman decisiones que nos afectan a todos los católicos.
El pretexto de que Cristo nombró doce Apóstoles no es que sea un mal pretexto, es que cuesta creer que lo puedan esgrimir como argumento. Jesús vivió hace más de dos mil años, y en aquella sociedad de entonces las mujeres no ocupaban un papel central en la sociedad, pero aun así, ÉL, estuvo rodeado de mujeres. Fueron ellas las que engrosaron las filas de sus seguidores.
La Iglesia es una estructura de Poder, y hasta bien entrado el siglo XX todas las estructuras de poder estaban integradas por hombres. Pero la sociedad ha ido cambiando y hoy es inconcebible que las mujeres no formen parte de las estructuras del poder político, económico, académico, laboral... Sí, se han ido dando zancadas que son irreversibles.
El Papa Francisco intentó, con mano izquierda, abrir a las mujeres las puertas de los órganos de decisión y de poder en la Iglesia. De ahí la revolución que supuso que el Papa introdujera mujeres en el Sínodo. He leído lo que dicen algunas de las teólogas que trataron con Francisco, que el Papa quería que se convirtiera en costumbre la presencia de las mujeres. Es decir quería iniciar un camino sin prisa pero sin pausa dada la resistencia de muchos Príncipes de la Iglesia. En mi opinión estos Príncipes o no se enteran en que siglo viven o no son tan listos como se creen porque no terminan de entender que su "principado" se irá al garete si las mujeres se cansan. Repetiré lo que he escrito en otras ocasiones: sin las mujeres no hay Iglesia. A ver si se enteran esos Príncipes soberbios que además a lo que parece son duros de mollera.
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