Diez años, una sola fusión municipal

Publicado: 16 may 2026 - 05:00
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Hace ahora diez años, en 2016, se hizo efectiva la única fusión de ayuntamientos en la provincia y la segunda de Galicia en el último medio siglo, Cerdedo y Cotobade, en las proximidades de la ciudad de Pontevedra, que desde entonces conforman un único Concello. ¿Cómo le ha ido al experimento? En cuestión de población, hace diez años nacía con 6.000 vecinos y hoy son menos de 5.700, pero si siguieran por separado no pasarían de 3.000 e incluso es probable que hubieran caído todavía más. El Concello de Cerdedo y Cotobade dispone de mayores recursos y capacidad para realizar actuaciones para sus vecinos y mayor margen de maniobra. El ayuntamiento más cercano, Campo Lameiro, perdió el 40 por ciento de su población desde principio de siglo y lo mismo ha pasado con otros del entorno, en especial el interior, donde la tendencia es hacia una clara desertización. Así que el resultado es dudoso pero en general más positivo que negativo.

Debería haber marcado una tendencia, pero no ha sido así y la experiencia se quedó ahí, aunque también puso punto final al fenómeno contrario, la disgregación, cuyo último ejemplo fue A Illa de Arousa, que se divorció de Vilanova justo después de la construcción del puente que unió por tierra ambos territorios.

Todo lo ocurrido desde entonces confirma que el proceso de fusión municipal exige el uso de leyes que fuercen las uniones. Esperar que los propios residentes apoyen un proceso de convergencia es soñar. En Portugal lo tuvieron claro, también en Grecia, dos países donde la troika comunitaria aprovechó la crisis de ambos estados para obligar a unir administraciones “manu militari”. En la vecina Región Norte lusa también se unificaron los puertos, lo que le ha valido a Leixoes, en Oporto, para convertirse en un gigante. Y una amenaza para Galicia de la que ha tomado nota la Autoridad Portuaria viguesa.

Vigo es el mejor ejemplo no solo en Galicia de que fusionar ayuntamientos es positivo para todos. El actual municipio es fruto de la convergencia de Vigo, Bouzas y Lavadores en apenas 50 años. Un plazo muy corto que dejó consecuencias también a la hora de afrontar el desarrollo conjunto de un término de 110 kilómetros y encajar las piezas, algo que aún no se ha logrado del todo, como resulta evidente. Pero el Gran Vigo resultante -que pudo ser Gran Bouzas o Gran Lavadores- añadió a lo que había un amplio litoral, playas, superficie y más habitantes, para lograr peso específico en Galicia. Sin aquella unión forzada, hoy no habría ni AVE, ni universidad, ni Tráfico ni Audiencia ni autopista.

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