El boicot a Israel

Publicado: 23 abr 2026 - 02:30
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La Unión Europea ha rechazado una iniciativa de Pedro Sánchez para suspender el acuerdo de cooperación con Israel. A impulso del nuevo papel que se está construyendo como líder planetario de la izquierda radical, el presidente de nuestro Gobierno que toma decisiones de política exterior (también otras que afectan a la interior) sin pasar por el Parlamento había anunciado el boicot al Estado de Israel confundiendo el todo con la parte.

Una cosa es la crítica a la actuación del primer ministro de aquél país -Benjamín Netanyahu- (justificada ante la desproporcionada actuación antes en Gaza y ahora en el Líbano) y otra es penalizar a todo un país por los errores de sus gobernantes. ¿Qué pensaría Sánchez si el gobierno de Argelia intentara boicotear a España por haber traicionado al pueblo saharaui entregando el Sahara a Marruecos? Traición suya, no de los españoles, porque evitó el debate en el Parlamento. Los acuerdos de cooperación comercial entre la UE e Israel datan de junio del 2000 y abarcan diversos campos.

El tecnológico es fundamental para Europa al igual que los son para Israel las exportaciones de maquinaria y productos agrícolas. La UE recibe algo más del 30% del comercio exterior israelí. El tratado atiene la relación bilateral al respeto de los derechos humanos y a los principios democráticos y ese ha sido el argumento utilizado por el Gobierno de España -secundado por los de Irlanda y Eslovenia- para instar a la suspensión del tratado. Son constatables los excesos perpetrados por el Ejército de Israel en el contexto de la invasión de Gaza provocada tras la incursión de las milicias proiraníes de Hamás que asesinaron a un millar de israelíes y secuestraron a dos centenares. Posteriormente, relacionada con el ataque a Irán, se produjeron los ataques al Líbano.

Al final, el grueso de los gobiernos de la UE le han dado la espalda a Pedro Sánchez porque aún condenando la política agresiva de Netanyahu y su Gabinete pesa mucho un hecho capital: Israel es un Estado democrático -el único en la región de Oriente Próximo. Un país que lleva más de setenta años luchando por su supervivencia frente a países vecinos que le niegan su propia existencia. Tengo para mí que serán los israelíes, primero en las urnas y después en los tribunales, quienes exigiran responsabilidades a Benjamín Netanyahu. Lo de Sánchez tiene mucho de sobreactuación. Una vuelta de tuerca en su nuevo papel de líder planetario.

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