Un aviso del augur INE

Publicado: 20 jun 2026 - 10:54
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El INE no es ni el astrólogo Nostradamus -no dio ni una- ni tampoco el economista Niño Becerra -acertó la crisis de 2008 y falló en todo lo demás- pero es un organismo solvente que suele atinar en sus pronósticos, basados en su enorme base de datos. Y lo que prevé para Vigo y la provincia de Pontevedra es un auténtico cataclismo.

Cierto que pueden cambiar las cosas, con un horizonte que se alarga hasta 2041 y que en estos 15 años pueden suceder acontecimientos impensables. Pero las proyecciones son apocalípticas: anuncian que en cuatro años se detendrá el crecimiento y que la población se va a reducir con fuerza en el período inmediatamente posterior. Y mientras tanto, A Coruña, la provincia, va a seguir hacia arriba en el plano demográfico. Que esto último va a suceder, parece seguro sin acudir al INE -no hay más que echar un vistazo a los últimos años- y se debe a la confianza de que Coruña, Santiago, y ahora también Ferrol, con la planta de automoción, van a ser en el futuro próximo ciudades potentes, con trabajo y alto nivel de renta, que en las dos primeras ya es notablemente superior a Vigo.

Esta ciudad, mientras tanto, puede ir tirando, gracias a sus dos polos de siempre, la automoción y la pesca-construcción naval (el Puerto anuncia récords para los dos próximos años), y quizá con el añadido del turismo, donde Galicia en general avanza y las Rías Baixas de forma especial. Pero nada de eso, mantiene el INE, detendrá la recesión demográfica, ni siquiera la llegada de inmigración exterior, que continuará pero cada vez a un menor ritmo. Como mucho, solo se ralentizará la decadencia. Aunque también es cierto que el futuro no está escrito, salvo en las novelas de Hari Sheldon de Don Isaac Asimov.

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