Supervivientes del accidente de tren en Toledo: “Era un escenario de guerra, como una auténtica catástrofe”
Los supervivientes del accidente en Udra relatan momentos de mucha tensión, caos y dolor en los trenes
Todo empezó con una parada que a los viajeros les pareció rutinaria. El tren que salió de Madrid a las ocho de la mañana rumbo a Sevilla se detuvo varias veces por acumulación de tráfico. Poco después de reanudar la marcha, el tren frenó bruscamente. Fue el principio de la peor mañana de sus vidas.
“Noté un frenazo, un golpetazo y entonces solo pensaba: que no volquemos, que no volquemos”, relató el actor malagueño Manuel Bandera, que viajaba a Sevilla para grabar varios programas en Canal Sur. En declaraciones a Canal Sur Radio, confesó entre lágrimas y en estado de shock: “Lo que he visto es un horror”.
Cristina Cuerva, responsable de relaciones institucionales de la empresa andaluza Ghenova, iba en el vagón 2. Se dirigía a Sevilla para participar en el Día de la Empresa de la Confederación de Emprersarios, que se suspendió en señal de duelo. “Ha habido varios parones hasta que se ha producido un frenazo muy fuerte y ya solo recuerdo dar vueltas en el suelo”, explicó a Canal Sur Radio.
Más atrás, el comunicador Miguel Ángel Pérez Laguna sintió el impacto como si lo tuviera delante. “El golpe ha sido fortísimo”, dijo en Capital Radio. Contó que el fuselaje del Iryo “salió despedido” de un lado a otro tras la colisión.
Ayudar antes que huir
Pasados los primeros segundos de desconcierto, muchos viajeros pusieron el miedo a un lado. Jesús, que trabajaba con el portátil cuando se produjo el choque, recuerda que al principio pensaron que se trataba de un simple descarrilamiento. Con el tren inclinado y el temor a que volcara, él y otros pasajeros ayudaron a evacuar primero a los más graves.
Fernando Seco, también pasajero, recordó a RTVE el desconcierto de los primeros minutos, había personas atrapadas entre los hierros. “Hemos echado una mano para intentar sacar a los heridos y muertos”, relató.
Patricia, que está embarazada, entró en pánico al ver un vagón calcinado. Un compañero logró tranquilizarla y un trabajador que se encontraba cerca la llevó, junto a otros tres heridos, a un centro de salud de Consuegra. Allí le dijeron que, en principio, todo iba bien.
Otros viajeros coinciden en la violencia del impacto. Ignacio, que iba en uno de los vagones más cercanos a la cabeza, contó a Telemadrid que los asientos se desprendieron y que fueron cinco o seis segundos de absoluto caos hasta que el tren se detuvo. Según su relato, los coches 7 y 8 quedaron destrozados, con personas atrapadas, y pasó cerca de una hora hasta que los servicios de emergencia pudieron acceder a la zona. “Era un escenario de guerra, una auténtica catástrofe”.
Espera en los hospitales
Mientras tanto, en el hospital de Toledo, las familias aguardaban noticias. Toñi, madre de uno de los viajeros, consiguió hablar con su hijo a través de otra persona. “No te preocupes, estoy bien”, le dijo él. Una superviviente, ya a salvo, aseguró que no olvidará los “chillidos de pánico” y que vio a personas fallecidas y heridos muy graves.
Antonio Jiménez Abarca, periodista, estaba en la cafetería del AVE cuando se produjo el choque y se golpeó la cabeza. Otro periodista, Roberto Gómez, de Onda Cero, describió el vagón “destrozado y caído” por un terraplén.
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