Wout Poels brilla en el segundo desafío en Alpes
Pogacar y Vingegaard se tientanen la ascensión al Mont Blanc pero sin efectividad
El ciclista neerlandés Wout Poels (Bahrain Victorious) venció ayer en la decimoquinta etapa del Tour de Francia, disputada sobre 179 kilómetros montañosos entre Les Gets y Saint-Gervais, con meta en la cima del Mont-Blanc y donde los más destacados de la clasificación general se tentaron sin premio extra para ninguno. La estación de esquí de Alta Saboya, en el corazón Les Portes du Soleil, vivió la salida de esta etapa 15 con la resaca del triunfo en la víspera del español Carlos Rodríguez (Ineos Grenadiers). Y sobre todo, con el recuerdo fresco de otro duelo entre el danés Jonas Vingegaard (Jumbo-Visma) y el esloveno Tadej Pogacar (UAE Team Emirates). Los dos principales ‘gallitos’ protagonizaron un nuevo cara a cara de quilates, pero sin dejar absolutamente nada sentenciado. Separados solo por 10 segundos en la cúspide de la clasificación general, Vingegaard y Pogacar tenían que lidiar desde Les Gets con el inicio de la última semana en esta 110ª edición de la ‘Grande Boucle’.
El pistoletazo para ambos se daba en esta decimoquinta jornada, con un perfil nuevamente de cumbres alpinas encadenadas. La ‘serpiente multicolor’ veía en su horizonte tres puertos de primera categoría, uno de segunda y otro de tercera, aunque con los primeros 80 kilómetros sirviendo de relativa tranquilidad. Pero de eso en realidad hubo poco, pues se produjo una caída masiva en el kilómetro 52 del recorrido. Un aficionado desde un lateral intentó sacarse una fotografía a espaldas de los corredores, pero tan cerca del belga Nathan van Hooydonck (Jumbo-Visma) que éste hizo el ‘afilador’, provocando que varios de sus compañeros se fueran al asfalto.
Los franceses Thibaut Pinot (Groupama-FDJ) y Julian Alaphilippe (Soudal-Quick Step), los españoles Marc Soler (UAE Team Emirates), Mikel Landa (Bahrain Victorious), Ion Izagirre (Cofidis) y Omar Fraile (Ineos Grenadiers), el polaco Michal Kwiatkowski (Ineos Grenadiers) y el belga Wout van Aert (Jumbo-Visma) eran las figuras más reputadas de ese grupo junto al propio Wout Poels, a la postre vencedor del día. El grupo llegó a agarrar una ventaja superior a los ocho minutos y medio.
Entre el Col de la Croix Fry y el Col des Aravis, efectuó un ataque el catalán Marc Soler a 48,1 kilómetros de la conclusión, continuado por un arreón de Van Aert y varias caídas entre medias. Tanto Rigoberto Urán (EF Education-EasyPost) y el australiano Chris Hamilton (Team DSM-Firmenich) sufrieron la dureza del asfalto, aunque fue el preludio de un susto todavía mayor, merced a un fuerte golpe que el letón Krists Neilands (Israel-Premier Tech).
En la pelea se metió Poels, cogiendo la buena rueda. El neerlandés arrancó con ímpetu el último ascenso de la jornada, marchándose con renta suficiente para coronar el Mont-Blanc sin verse incordiado y cruzar la meta en 4h40:45. En segunda posición acabó Van Aert, a 2:08, y el francés Mathieu Burgaudeau (Team TotalEnergies) ocupó el tercer lugar, a 3:00 del liderato de etapa. Por detrás, agotadas las bonificaciones, la pelea entre los favoritos al podio se resumió en una intentona de Pogacar a 953 metros del final. Vingegaard aguantó bien a rueda del esloveno y mantuvo su distancia en la general.
Contenido patrocinado
También te puede interesar