Atlántico
La vergüenza humana
En la época actual, la humanidad intenta, en el transcurrir de la historia, olvidar y, a la vez, desaprender su propio pasado. Con el paso de los años, nos encontramos ante individuos desquiciados, insolentes, deshonestos, fríos y inhumanos; personas movidas por el poder y la codicia que han perdido los valores éticos imprescindibles para la convivencia social. Entre ellos, actualmente podemos citar a Trump, a Netanyahu, y a Putin. Estos sujetos se olvidan de que somos mortales sedientos de bienestar y de que deseamos, como mínimo, asegurar los derechos a la vida, la igualdad, la alimentación, la vivienda, la educación, el trabajo y la seguridad social. Hombres de carne y hueso, y que buscamos vivir en paz y dignidad. Queremos que la verdadera "Temis", con los ojos vendados y su balanza en equilibrio, garantice la justicia, independientemente del raza, sexo, religión o ideología política. Sin embargo, ¿cómo podemos apartar de la sociedad a las "manzanas podridas" que, aun siendo personas carentes de conciencia, deben recibir todo el peso de la ley? Ha llegado el momento de cuestionar el mundo en que vivimos y empezar a luchar por lo que ansiamos, aunque sea a gritos, para lograr una mejor convivencia entre todos.
Kênia Bonk Gimaiel. (Vigo)
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