Atlántico
La dictadura de Vox
El ser humano es tozudo por naturaleza, y así lo demuestra en sus manifestaciones, hasta el punto de reincidir una y otra vez en sus tropiezos, sin calibrar la trascendencia de sus errores. En este sentido, vemos como una y otra vez los dirigentes de Vox y del PP, se enzarzan en discusiones dialécticas sobre cuestiones, que en el mayor de los casos son intrascendentes, pero que tanto en su electorado como en sus oponentes políticos tienen mucha trascendencia. Como lo demuestra el hecho de que, si bien para los primeros, estas disputas políticas pueden causar desánimo e incertidumbre, por la imagen de separación que proyecta; para los segundos son ocasión de recuperar la confianza perdida. Porque no debemos olvidar que por parte del gobierno y los dirigentes Sanchistas, ante la preocupante situación en que se encuentra, con numerosos procesos judiciales abiertos, la única esperanza que albergan para ganar las próximas elecciones, es proyectar en la opinión pública el peligro de la llegada de la extrema derecha al gobierno. Por todo ello, señores Feijóo y Abascal, en contra de la campaña propiciada por el Sanchismo, para enfrentarles, trasmitan a sus electores, con valentía y firmeza, que es mas lo que les une que lo que les diferencia, dejándoles claro, y en el caso de tener que formar un día una coalición de gobierno, ni a uno ni a otro, les temblara la mano para hacerlo.
Adolfo Costas Gascón.
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