Atlántico
Me alegro por ellos
En el siglo XX, la expresión Raza "Aria" (que en sánscrito significa "noble" o "gentil") fue popularizada por la ideología nazi, liderada por Hitler, para referirse a un grupo racial supuestamente superior. Este se identificaba con hombres blancos de rostro alargado, constitución delgada, cabello liso y claro, y piel blanca, con el fin de justificar políticas racistas.
Estas premisas derivaron en el exterminio de personas negras, homosexuales, gitanos y otros grupos, destacando el Holocausto, donde murieron alrededor de seis millones de judíos durante la Segunda Guerra Mundial. En el siglo XXI, Donald Trump ha impulsado la detención y expulsión del país de inmigrantes, principalmente latinos o de aquellos que poseen rasgos distintos al estándar del "americano" y que no encajan en la apariencia que representa la "raza aria".
Estas son acciones sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial. Se está utilizando al ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU.), bajo el mando de Tom Homan, quien sustituye a Gregory Bovino, para capturar de forma brutal, degradante e inhumana a los latinoamericanos (incluso americanos).
Estamos regresando al pasado con la opresión de personas por su color de piel, sus pensamientos y sus diversas formas de manifestación. Son víctimas aterrorizadas que reflejan un mundo caótico y en colapso; un asalto directo a la democracia en los Estados Unidos.
Kênia Bonk Gimaiel.
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