Atlántico
Gripe y vacuna
Los Presupuestos Generales del Estado se han convertido en un problema recurrente de nuestra democracia. Tras dos años prorrogados, todo indica que seguiremos atrapados en la misma dinámica. El procedimiento actual, en el que el Ministerio de Hacienda centraliza la elaboración de las cuentas para presentarlas primero en Bruselas y después en el Parlamento, contribuye a su bloqueo. ¿Por qué no permitir que cada ministerio presente directamente sus números en el Congreso y defienda sus prioridades ante la ciudadanía? De esta manera, conoceríamos mejor los objetivos de cada departamento y algunos podrían incluso recibir el respaldo parlamentario, en lugar de quedar atrapados en el “todo o nada” del paquete global. Resulta difícil imaginar que unas Cortes que han aprobado dotaciones para atender enfermedades graves como la ELA pudieran negarlas si se votaran de forma específica. Lo que falta no son soluciones, sino voluntad y creatividad en una clase política demasiado aferrada al “siempre se ha hecho así”. Es hora de explorar fórmulas que permitan mayor consenso y, con ello, más bienestar para la ciudadanía.
Pedro Marín Usón. (Zaragoza)
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