Los pescamuertos
El muelle es gris cemento. No piedra marrón. Veinte pescadores de caña ocupan sus lugares. Ellos en silencio. Ellas charlando. A la izquierda, el embarcadero está rodeado por pantalanes con pequeñas embarcaciones. Muchas embarcaciones. De frente está limitado por por pantalanes y veleros de recreo. Muchos veleros de recreo. Muchos mástiles blancos. No sé ve el mar. Sólo mástiles y veleros. A la derecha el muelle está rodeado por otro puerto deportivo de hormigón. Los peces se mueven entre estas estructuras de hormigón. Entre estrechos y barcos. En piscinas de mar. Parece pesca de piscifactoría. En el puerto deportivo hay yates y catamaranes. Más yates que catamaranes Casi todos blancos. Y grúas azules. También mercedes negros aparcados a pie de mar. Un parquin a pie de mar. Los pescadores no pescan nada. Quizás unas gafas de sol rotas. Pasan los minutos. Pasan las horas. Con el mismo gesto en el horizonte. Pasan los días. Los pescadores no pescan nada. Ellos hablan de cuando en vez. Ellas charlan todo el rato. No pescan nada. Ya no hay peces entre los rellenos.
Emmanuel Rueda Girondo (Vigo)
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