Atlántico
Del "plan de paz" a la "junta de paz"
Siempre que se habla de los sindicatos siempre respondemos que son malos, yo tengo la suerte que mi padre perteneció a UGT y siempre me hablaron bien de él. Todos criticaban a los partidos, pero yo siempre escuché que Luis González Palacios, nacido en Salamanca en la calle mal llamada Tentenecio y próxima a la catedral se vino a A Ramallosa y aquí se casó con mi madre llamada Julia.
Fuimos siete hermanos y en nuestra casa jamás se habló de partidos políticos para nada, es más, mi padre fue de los pioneros trabajando en el tranvía de Vigo-A Ramallosa-Baiona, yo siempre lo recuerdo de tranviario y como no podía ser menos perteneciente a la UGT donde ocupaba un cargo importante en dicho sindicato. Siempre fue querido por todos, pues Luis fue una gran persona, amigo de sus amigos y siempre colaborador para todo lo que los compañeros pedían para cualquier problema que surgiera, así mismo fue mi padre. Pasó esos malos momentos incluso por varias cárceles, en Lugo, Pontevedra, Vigo y en último lugar por el más peligrosa y la peor, ni más ni menos por la isla de San Simón.
El lazareto, donde se decía que su salida era ya terminar con su vida, pues mi difunto padre, salió de todas las cárceles incluida la de San Simón sin ningún cargo o condena, además de varios libros venía su historia escrita por Juan Antonio González, alcalde de Nigrán en su libro Nigrán "Memoria de una guerra 1936-1939" especialista en historia del Val Miñor y licenciado por la Universidad de Santiago de Compostela.
Y así se escribe la historia de un sindicalista que decía no todo es bueno y no todo es malo.
Jesús González Besada. (A Ramallosa)
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