Atlántico
España en baja permanente
Cuando conoces la evolución del Homo sapiens y las distintas etapas por las que ha pasado, descubres que hay una palabra clave que define nuestro momento actual: Colaboración, con mayúsculas.
Sin ella, si nuestros antepasados se hubiesen preocupado solo por su individualidad, probablemente este escrito no podría ser leído hoy, ni existirían los conocimientos que nos permiten leer y escribir.
Los grandes retos que enfrentamos requieren precisamente esa cualidad que nos ha permitido desarrollarnos: la cooperación.
El cambio climático —como demuestra el huracán Melissa, cuyo impacto se ha multiplicado por cuatro— está marcando el siglo XXI. La inteligencia artificial, nueva herramienta de producción y conocimiento, también necesitará de la colaboración, tanto entre humanos como entre nosotros y las máquinas.
Sin colaboración, no hay desarrollo humano.
El dinero, actual tótem de la sociedad, y la forma en que se distribuye en el planeta, pueden fomentar el lado menos amable del ser humano: la violencia, las guerras y la devastación. La historia está para ser comprendida, porque sin ese conocimiento, el futuro es difícil de controlar. Lo lamentable es que, a pesar de la abundante información sobre nuestro pasado, los medios de comunicación y los dirigentes apenas hablan de ello, dejando caer en saco roto todo ese saber.
Sin colaboración no hay paraíso.
Mientras las ideologías nos conducen a los enfrentamientos y la destrucción, la clave sigue estando en el pasado.
¿Algún día comprenderemos que solo la colaboración puede asegurar nuestro porvenir?
Pedro Marín Usón. (Zaragoza)
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