La temporada de setas comenzó en el monte con un año atípico

Alfonso Rey salió con la agrupación Pardavila, con quien repetirá el próximo domingo.
photo_camera Alfonso Rey salió con la agrupación Pardavila, con quien repetirá el próximo domingo.
Biólogos y especialistas en micología ya notan los efectos del cambio climático en el comportamiento de los hongos

Las salidas a los montes vigueses en busca de setas ya comenzó. Desde asociaciones como la del Casco Vello o la de Pardavila organizaron expediciones guiadas por expertos que se encontraron una situación algo atípica. El biólogo Gabriel Pérez Torrón, especialista en biodiversidad terrestre y micología, es optimista en su valoración, aunque señala que notó una diversidad más concentrada, “hay especies que normalmente surgen de forma más espaciada en el tiempo, puede ser consecuencia del cambio climático”.

La cantidad y variedad de setas en un año no solo depende de la situación meteorológica, sino del propio ciclo del hongo con procesos de fructificación de un o más años, aunque considera que las condiciones actuales son favorables. “La materia orgánica se acumuló en el suelo después de meses sin llover y con esta última lluvia frutifica, pero si persisten las precipitaciones se estropearán rápidamente”.

Por su parte, Alfonso Rey, “Sitiño”, de la Asociación Micolóxica A Zarrota, asegura que ante el panorama actual es pesimista: “El monte está pobre, todo lo que sale se pudre enseguida, sobre todo en los bosques caducifolios”. El próximo domingo saldrá una vez más con la agrupación Pardavila y pone la esperanza en los pinares.

Recuerda que las setas deben recolectarse en zonas alejadas de las carreteras. “En Castelao o en otros parques de Vigo aparecen especies comestibles que no se deben consumir porque recogen dióxido de carbono y muchos metales de los coches, pero aún así no deben estropearse, ni romperse porque juegan un papel en la naturaleza”.

 Según la normativa actual, las setas pertenecen al propietario de la finca donde nacen. En Vigo, la mayoría de los montes están mancomunados y las comunidades permiten su disfrute, pese todo, Pérez Torrón indica que es importante cerciorarse de que el lugar de recogida no es una zona de explotación micológica.

Entre las variedades más cotizadas en Vigo están la "Cantharellus cibarius" (cantarela), el "Boletus edulis" (Viriato) o el "Lactarius deliciosos" (níscalo) y la "Macrolepiota procera" (zarrota) . A finales de otoño sale la "Hydnum repandun", conocida popularmente como lingua de vaca. Una vez más los expertos insisten en que tener claras las especies que se quieren y evitar las tóxicas más comunes como la “Amanitas phalloides”, algunos tipos de lepiotas ("Lepiotas bronneoincarnata", "Lepiota cristata"), la "Cortinarius Orellana" o la “Amanita pantherina”.

Los habituales del monte notan como la riqueza micológica del entorno vigués se ve afectada por la contaminación, las talas, los incendios y sobre todo por el cambio climático.

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