Cuidados para perros

Perros cada vez más humanos en Vigo

A la izquierda, dos perros dándose un baño en el hotel canino O Meu Can; a la derecha, Rubén realiza un corte de pelo a un can en su peluquería Art Dog.
photo_camera A la izquierda, dos perros dándose un baño en el hotel canino O Meu Can; a la derecha, Rubén realiza un corte de pelo a un can en su peluquería Art Dog.
Las ofertas de salud y cuidados para canes se incrementan en Vigo con negocios diferentes enfocados en primera instancia para seres humanos pero adecuados para ellos y pensado para su bienestar

Los perros vigueses encuentran en Vigo una humanización de sus actividades y ofertas cada vez más evidente. La sensibilización cada vez mayor en los dueños hace que se hayan creado negocios paralelos que, en primera instancia, estaban dirigidos para seres humanos y donde ahora tiene cabina también el animal. Desde  hasta hoteles dirigidos a los canes hasta entrenamientos personalizados, como si de un gimnasio se tratase. 

Rubén Vila cuenta con la peluquería Art Dog, especializada en perros. Las técnicas de corte se asemejan mucho a los humanos, pero introduce los baños de ozono, algo que aporta un plus en el cuidado de la mascota. “La preocupación por la estética siempre está ahí, todos queremos un perro que luzca bonito”, señaló el propietario. La personalidad del animal, cambiante según la raza, puede que las tareas más humanas hagan sentir placer o causen un estrés en el can: “Intentamos que sea lo más llevadero posible, porque cada uno es un mundo y tienen sus emociones y miedos. Nuestra prioridad es entenderles, ayudarles y que afronten la peluquería sin traumas”. Un buen cuidado de la piel, según Rubén, junto con una alimentación saludable “disminuirá el riesgo de problemas de la piel y si acuden regularmente a una peluquería será un perro más sano en términos de higiene".

En Vigo incluso los perros pueden contar con un hotel específico para mascotas. Un lugar donde dormir y descansar después de un día de juegos. Laura Alonso regenta con su pareja Brais Núñez el hotel canino O Meu Can, donde buscaron crear algo nuevo y diferente para dar un mejor servicio a los canes después de experiencias negativas de Laura en otras guarderías. “Teníamos tres perros que necesitaban cuidados especiales porque eran rescatados después de sufrir muchos problemas en su vida y ninguna cumplía con lo que pedía”, señaló la propietaria. Y es que los canes cuentan con todo tipo de comodidades como camas, sesión de peluquería y guardería con juegos para cansar al animal y que pueda dormir aun no siendo su hogar: “Hacemos un periodo de adaptación de una o dos horas para que el perro conozca el entorno y no se estrese”.

Sus clientes más habituales son los que cuentan con las profesiones más complicadas para conciliar la vida con un animal, así como los que pretenden hacer una escapada rápida y no tienen con quien dejarlo: “Quieren dejarlos controlados, y aquí están en libertad continua excepto cuando se van a dormir”. La sensibilización de la sociedad ha mejorado, aunque “no debemos olvidarnos que son perros, y si pierde esa esencia el animal sufre, pero hay un respeto que antes no se tenía, cuando se trataban poco menos que basura”. Una concienciación de que el perro sufre como los humanos y, en consecuencia, pueden realizar actividades como tal. 

Además de la salud, el perro (como el humano) también puede cambiar sus actitudes con su entorno con trabajo y esfuerzo. La viguesa Marta es adiestradora de canes y veterinaria de profesión. Desde que comenzó sus estudios se especializó en el análisis del comportamiento canino y en cómo modificarlo a través de la psicología y con unas pautas marcadas: “Tenía un perro que era muy malo, y con paciencia pude reconducirlo. Tenía el trabajo práctico en casa”. Asegura que se puede reconducir la conducta de cualquier perro, aunque dependiendo de la raza cuentan con unas capacidades u otras. “Los pastores alemanes aprenden mucho y muy rápido conductas para su comportamiento, mientras que los perros de caza, aunque parezca raro, son más cerrados y es muy díficil trabajar con ellos”. 

Los adiestramientos se basan en tres pilares fundamentales que, según Marta, consisten en “que esté bien sociabilizado, que tenga la energía suficiente y quese sepa adaptar a las diferentes situaciones, porque los humanos tenemos altibajos en nuestra vida y un perro no puede pretender que no los tenga, eso no sería realista”.  Una humanización perruna que celebra Marta porque “hace 30 años los tenían atados todo el día pero hemos pasado esa época y ahora estamos siendo mucho más responsables”.

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